Un pequeño anzuelo abandonado en la arena puede causar graves heridas además de un gran coste económico sanitario y en maquinaria de limpieza. Cruz Roja pide responsabilidad
José M. Baselga |
06/07/2008 18:10
En los últimos días los socorristas de Cruz Roja de las playas de Calafell y de Cunit han detectado un incremento de bañistas heridos por los anzuelos que algunos pescadores dejan abandonados en la arena. Después de unos años de concienciación tras una campaña que realizó la asamblea de Cruz Roja, parece que vuelve a haber una relajación por parte de algunos pescadores, como explica el coordinado de la asamblea de Calafell y Cunit, Fulgencio Ruíz.
En las playas de Calafell y Cunit está permitida la pesca cuando no hay bañistas. Sin embargo la autorización depende en todo caso de los respectivos ayuntamientos. Desde Cruz Roja no se descarta que de mantenerse un incremento notable de heridos pueda recomendarse que no se autorice la práctica para evitar un problema al que cualquier bañista está expuesto y que, además, supone un gran coste económico ya que la cura exige una intervención para extraer el anzuelo.
Y sin embargo evitar los riesgos es muy sencillo ya que sólo exige que quienes practican la pesca velen por su material y se deshagan de los anzuelos de forma correcta, que debe ser en las papeleras. Fulgencio Ruíz señala que «la gran mayoría son pescadores responsables y contamos con su colaboración, pero vuelven a detectarse casos de personas irresponsables». En este sentido se ha detectado un incremento de pescadores procedentes de otras localidades.
Según cifras de Cruz Roja, hace dos años el 40% de las heridas que se produjeron en las playas estuvieron causadas por anzuelos clavados principalmente en los pies. Ello llevó a realizar una campaña que consiguió reducir las incidencias, pero al inicio de esta temporada se ha vuelto a detectar un incremento de heridos.
Cruz Roja de Calafell y Cunit ya se ha puesto en contacto con las entidades y colectivos que realizan actividades de pesca, además de con las tiendas de venta de material de pesca para que participen en la campaña de concienciación y aconsejen a los aficionados de las medidas de seguridad.
Ruíz señala que incluso los equipos de limpieza de las playas sufren los efectos de los anzuelos abandonados, ya que al tener un tramo de hilo, éste se enreda en las máquinas de limpieza provocando desperfectos al material. Una situación que los responsables de las empresas ya han traslado a los ayuntamientos.
En Calafell y Cunit la pesca desde la orilla del mar está autorizada desde las 20.00 a las 8.00, siempre que no haya una gran presencia de bañistas en el mar, que son los que en todo caso tienen prioridad.
En el caso de Cunit, donde hay diferentes espigones que son muy apreciados por los pescadores para lanzar sus cañas, la práctica desde las barreras de piedra está prohibida de las 20.00 a las 8.00, por motivos de seguridad. En el caso de los espigones muchos pescadores se quejan de la proximidad a la que pasan las barcas. Sin embargo la ordenanza determina que las embarcaciones pueden acercarse a 50 metros de las barreras de piedras.
Cruz Roja de Calafell y Cunit vuelve a impulsar la campaña de concienciación de los anzuelos ante el cada año incremento de aficionados y de actividades de pesca que concentran las playas del Baix Penedès. Ayer mismo, en la zona de Mas Mel de Calafell se disputaba un campeonato. La entidad mantiene contactos permanentes con los organizadores de estas actividades para que trasmitan a los participantes la obligación de mantener limpia la playa y evitar dejar enterrados los anzuelos.