Nuestro lector, Miguel D, nos propone una escapada. La ruta empieza en Prades y si el día es soleado puede terminar con una buena vista de les Terres de l'Ebre. Envía tu 'Escapada' digital@diaridetarragona.com
Un trayecto que merece la pena hacer al menos, una vez. No lejos de la ciudad de Tarragona y sus alrededores.
Se trata de llegar al precioso pueblo de Prades, un pueblo de montaña, en la comarca del Baix Camp, desde cualquiera de sus múltiples carreteras, dependiendo desde donde salgamos, la cuestión es llegar, después de pasear por sus calles, llenas de flores algunas, bien cuidadas y limpias, con sus casas de piedra roja, (también se la conocía como la Vila Vermella) que le confiere una tonalidad especial, muy cálida y acogedora, hay que llegar a la casa que asoma a la riera, a veces con agua a veces seca, donde sus dueños han improvisado un museo al aire libre de los aperos e instrumentos de labranza antiguos, muy original y curioso, subir a su plaza porticada, donde destaca la iglesia de Santa María, de estilo gótico , y en el centro una curiosa fuente de estilo renacentista, que todos los años, sobre el 18 de julio, el agua se sustituye por cava, unos 30.000 litros, celebrando así su verbena.
Nos sentamos en una de las múltiples terracitas que la inundan, para tomarnos un refrigerio.
Seguimos camino hacia La Mussara, un pueblo abandonado que pertenece al municipio de Vilaplana, sin habitar desde 1.959, donde quedan ruinas de lo que fue un pueblo de montaña, donde la vida era extremadamente dura, también hay un pequeño embalse natural, que se llena cuando llueve, y los antiguos habitantes lo usaban para dar de beber a los animales. Ahora lo están intentando recuperar, hay una asociación llamada "Amigos de La Mussara" que se encarga de ello, ya ha puesto rótulos identificativos de cada casa en ruinas, algunas con fotos, de cómo eran antes, cosa de agradecer.
Desde la parte más alta, donde queda solo una planta de una casa que, en sus buenos tiempos fue de dos, llamada "El Chalé", se tiene una visión impresionante de todo el Baix Camp, Tarragonés, y hasta las tierras del Ebro, sobre todo en días despejados. Hay un indicador fotográfico con el nombre de todo lo que desde allí se ve.