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Naturaleza, historia y paisaje en el Baix Gaià

Salomó, Vespella, La Riera, El Catllar y La Nou son algunas de las poblaciones de esta subcomarca 

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JOAN BORONAT | 23/07/2009 21:02

La subcomarca conocida como Baix Gaià, situada en la zona norte del Tarragonès, integra un total de once municipios que se incluyen además dentro del Pla de Foment Turístic, marca turística propia que se impulsa a través del convenio establecido entre los respectivos municipios y el Consell Comarcal. Una visita a esta zona del Camp de Tarragona ofrece bonitas vistas y la posibilidad de contemplar algunos paisajes poco habitados y muy interesantes para los amantes de las zonas del interior.

El itinerario que proponemos hoy a los lectores se centra concretamente en cinco de los pueblos anclados en el valle del río Gaià, en su último tramo, hasta desembocar en el mar, coincidiendo, en parte, con la  denominada Ruta dels Castells. A nuestro paso encontraremos también masías, muros y barracas de piedra seca, viva muestra de la arquitectura labriega.

Salomó: punto de partida

Si tomamos como punto de partida la población de Salomó habrá que considerar que la irregularidad del relieve y la presencia del Gaià originan diversidad de paisajes y una gran riqueza de comunidades vegetales y especies animales que invitan al visitante a recrearse en una naturaleza todavía virgen. Sus pistas forestales son especialmente recomendables para los practicantes del senderismo y de la bicicleta de montaña, pudiendo disfrutar así de los serpenteantes meandros del río, encajonado entre bosque y montaña, hasta llegar a las fuentes y cueva del Vergerars. En Salomó merece visitarse la iglesia de Santa Maria y la capilla del Sant Crist, decorada con óleos del pintor tenebrista Pons i Monravà.

Enfilando la carretera local T-202 llegaremos a la Nou de Gaià, un pueblo que se apoya en la vertiente de una colina  y que conserva todo el candor de antaño. Sus panorámicas, sobre los campos bien cultivados se divisan desde la parte más alta, coronada por el castillo que ha sido rehabilitado y convertido en emporio cultural y social, además de sede del Ayuntamiento. Recientemente se ha habilitado un espacio público como área de ocio, dotado de parque infantil, barbacoas y mobiliario para que amigos o familias enteras puedan disfrutar de la comida campestre, en un paraje convertido en auténtico remanso de paz.

De la Nou es posible llegar hasta Vespella de Gaià, municipio formado por cuatro distintos núcleos, de los que, los dos antiguos, con fachadas de cálidos colores mediterráneos, le confieren un carácter  especialmente singular, en un entorno típicamente rural, de accidentado relieve, con colinas que llegan a los 256 metros de altura. Destaca su preciosa iglesia y las ruinas del antiguo castillo de Sant Miquel.

Carretera, pistas forestales o senderos nos conducen hasta El Catllar, donde se ubica la presa que embalsa las aguas del Gaià, impidiendo que éstas lleguen al mar. En él es posible llevar a cabo algunas actividades acuáticas, ahora que precisamente su nivel ha crecido, como consecuencia  de las pasadas lluvias de primavera.

El Catllar ofrece tres interesantes rutas a pie o en bicicleta, para recorrer bellos rincones y parajes, sin olvidar la recomendable visita a su patrimonio arqueológico y arquitectónico, como los yacimientos de Els Vinyets, el poblado pre-ibérico, la iglesia parroquial o el castillo, donde se llevan a cabo importantes obras de recuperación, para convertirlo en centro de interpretación sobre el origen y la evolución del poblamiento del Baix Gaià. El parque de la Torre d’en Guiu, con piscinas e instalaciones deportivas, es el lugar ideal para hacer un alto en el camino y descansar.
Llegados a La Riera de Gaià habrá que detenerse en la Plaça Major, presidida por un gigantesco plátano que, se cuenta, fue plantado el 17 de mayo de 1886, el día que nació el rey Alfonso XIII. Mide 22 metros de altura, casi 7 metros de perímetro el tronco y en 1992 fue declarado árbol monumental. Son de interés la iglesia antigua de Ardenya, la medieval torre de la Vetlla o las ruinas del Castellot. El pueblo se halla rodeado de huertas y cultivos con una red de caminos que invitan al paseo, a pie o en bicicleta.

Desembocadura en Tamarit

Para terminar el interesante recorrido lo haremos como el Gaià, en su desembocadura junto a Altafulla, en la playa y cerca del castillo de Tamarit, reserva natural de fauna salvaje incluida dentro del Pla d’Espais d’Interés Natural, de gran interés por la riqueza de especies tanto faunísticas como florísticas. L’Associació Mediambiental la Sínia gestiona el paraje y a la vez da a conocer los valores de la agricultura ecológica, el entorno natural, cultural e histórico del río Gaià. Organiza talleres para escolares y visitas guiadas dirigidas a familias, entidades y grupos. 





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