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Cambrils Port, tradición y evolución

El barrio del puerto conserva rincones y oficios que evocan su pasado 

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Judit Pinazo | 05/08/2009 08:14
Monumento de el ‘Nen Pescador’, de la escultora local Dolors Ortuño. - Patronat de Turisme de Cambrils
El Patronat de Turisme de Cambrils ofrece cada verano diferentes rutas que permiten descubrir  los principales atractivos de este municipio de costa, los más turísticos, pero también los más tradicionales y aquellos que desde siempre han caracterizado a la población. Una de estas rutas es la visita por el barrio del puerto cambrilense. Un barrio que esconde muchos rincones y oficios antiguos que pueden descubrirse a lo largo de un agradable paseo. El barrio marinero es un claro ejemplo de maridaje entre tradición y evolución.
La ruta empieza en el puerto pesquero, haciendo un salto en el tiempo y recordando sus inicios.  Un enclave de gran importancia que a lo largo de los siglos XVIII y XIX, fue uno de los puntos  de salida de productos agrarios más importantes del Camp de Tarragona. Su relevancia era tal, que hasta mitad del siglo XIX, Cambrils tuvo su propia aduana.
El inicio del actual puerto pesquero hay que buscarlo a principios del siglo XX. Fue en 1927, cuando se construyó, justo enfrente de donde actualmente están las oficinas de turismo, un muro de defensa que fue el inicio del actual muelle.
Y es que anteriormente, el puerto estaba ubicado frente la zona de Horta de Santa Maria. La construcción del actual muelle de ponente permitió que las embarcaciones tuvieran un mayor calado, y fue entonces cuando se realizó el cambio de embarcaciones de vela latina a barcos de motor mucho más grandes.
Aún hoy en día es posible ver a las remendadores faenando en el puerto. Una profesión femenina, hoy en día casi desparecida. Las remendadores son las mujeres que cosen las redes, que al pasar por el fondo marino se estropean y se rompen.
 La visita se adentra en el puerto, donde actualmente se llevan a cabo tres tipos de pesca: el arrossegament, el tresmall, y la llum o encerclament. En la actualidad, la subasta de pescado no existe, la venta se realiza directamente a los compradores a excepción de las embarcaciones de la llum, que se llevan a subastar al puerto de Tarragona.
Otro de elementos característicos del puerto es el monumento del Nen Pescador. Una pequeña escultura situada justo en frente del puerto pesquero. Simboliza a un niño marinero vendiendo el pescado como se hacía antes, cuando no existían las pescaderías. La curiosidad es que la escultura desapareció en 1980, víctima de un robo y se localizó mediante la Interpol en Inglaterra al cabo de los años. Fue imposible recuperarla y la escultora cambrilense Dolors Ortuño fue la encargada de hacer una réplica.
El paseo marítimo de Cambrils es uno de los sitios más populares de la ciudad. Allí conviven muchos de los elementos que caracterizan a la ciudad: turismo, pesca, tradición y gastronomía. La ruta propuesta por el Patronat nos invita a pasear por el paseo, que en su día, donde ahora hay restaurantes, comercios, terrazas y viviendas, reservadas a los bolsillos de pocos, fue donde vivieron los pescadores. De esas casas, hoy en día queda poca cosa. Con el boom turístico de los años 60 los pescadores empezaron a vender o alquilar sus viviendas a los turistas o a los comerciantes. Por este motivo se construyeron sus  casas, en la segunda línea de mar, lo que hoy en día se conoce como las casas del Grup Sant Pau.  
Otro de los puntos emblemáticos de la façana marítima es la Torre del Port. Es el edificio más antiguo del puerto. Fue construida como torre de vigilancia en 1664 para custodiar la costa cambrilenses de los ataques de los piratas. Actualmente la torre es un museo.
Otro de los puntos imprescindibles en la ruta, es la plaza del Pòsit. Antiguamente era donde se hacía la subasta del pescado, al aire libre.El antiguo edificio, espacio que hoy alberga un parking de zona azul, se tuvo que derribar por motivos de seguridad. Esta zona ha sido siempre un espacio emblemático, donde se celebraban bailes, verbenas y todo tipo de fiestas populares. De momento, aún no está claro el futuro de esta plaza.  La ruta puede finalizar en otro espacio representativo del puerto, el Parc del Pescador.
Fue el primer parque del municipio y se hizo en recuerdo de los pescadores. El actual parque, que se inauguró en 1998 y donde se realizan muchos actos culturales, cuenta con más de 5.000 metros cuadrados.




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Promicsa | Redacción