La mayor riqueza del municipio, el paisaje que inspiró a Picasso
Horta de Sant Joan es un municipio con un término municipal amplio y montañoso, buena parte del cual está situado dentro del Parc Natural del Port. Un mar de olivos, pinos, cereales y fruta dulce definen su carácter y su riqueza, basada sobre todo en su paisaje, dominado por la montaña de Santa Bàrbara, en cuya falda está instalado el convento de Sant Salvador.
Y fue precisamente en este paisaje de la comarca de la Terra Alta, donde Picasso aprendió a pintar la naturaleza. Pero su paisaje no ha sido sólo fuente de inspiración para grandes artistas como el pintor. Sus rocosas paredes y sus barrancos han hecho las delicias de los escaladores. Y sus atractivos van mucho más allá y ofrecen multitud de posibilidades para aquellos amantes de la naturaleza que acudan a Horta en busca de tranquilidad, pero también de deporte, gastronomía e historia.
Un buena manera de conocer las enormes posibilidades que ofrece el municipio es consultar la guía que el Patronat de Turisme de les Terres de l’Ebre y el consistorio de Horta han editado para mostrar los principales atractivos de la zona. El manual propone una decena de rutas –con sus respectivos mapas– que permiten al visitante adentrarse por los parajes más imponentes de Horta.
La guía empieza con la ruta De les Olles a l’Assut, un paraje ideal en estos días de calor veraniego para darse un baño en los ríos que cruzan el término. En uno de estos ríos, el Canaleta, se encuentra las Olles, unos bonitos charcos y desfiladeros, formados por la erosión del río. Para llegar hay que coger el camino del convento de Sant Salvador. A lo largo de él se pasa por la Torre de Galindo y el puente del antiguo ferrocarril, donde se encuentra el acceso. Este puente es también el final de la Via Verda de la Terra Alta. Por debajo pasa el río Algars, el límite físico entre Catalunya y Aragón.
Otra de las propuestas de la guía son los árboles monumentales. Testigo de las mutaciones del paisaje y de la historia del pueblo es el Parot, un olivo bimilenario, el árbol más longevo de Catalunya, cuyas raíces se remontan hasta la época de los íberos.
La Via Verda es otro de los atractivos destacables del municipio. El Consell Comarcal de la Terra Alta lideró el proyecto de convertir la antigua vía de tren del valle de Zafan en una propuesta turística, cultural y deportiva, que permite ya sea a pie, en bicicleta, a caballo o en silla de ruedas, adentrarse en un itinerario único. La Via Verda empieza en la estación de Arnes-Lledó, al lado del río Algars y tiene un recorrido de 24 km que pasan también por las estaciones de Horta de Sant Joan, Bot, Prat de Comte y Pinell de Brai.
Es muy recomendable el tramo que, saliendo de Horta, resigue el valle del Bot, bajo la montaña de Santa Bàrbara y más adelante siguiendo el valle del río Canaleta, se adentra por la sierra de Pàndols hasta el balneario de la Fontcalda.
Otro de los parajes más característicos de Horta de Sant Joan es la montaña de Santa Bàrbara, una imponente montaña de roca conglomerada de forma piramidal de 735 metros de altitud que emerge de detrás del convento de Sant Salvador. Desde muy antiguo fue dotada de ermitas y actualmente conserva los vestigios de cuatro de ellas: Sant Onofre, Sant Pau, Sant Antoni, y en la cima, en ruinas, Santa Bàrbara.
Por detrás del convento, un caminito bordea la base de la montaña por la izquierda hasta llegar a una gruta, bajo un majestuoso conjunto de rocas, conocidas como cueva de Sant Salvador.
Otra de las recomendaciones de la guía es el Parc Natural del Port, un macizo montañoso, situado entre el sistema mediterráneo catalán y el sistema ibérico, con un especial interés botánico, geológico y faunístico, como es el caso de la cabra salvaje. Desde 1966 es Reserva Nacional de Caça y la parte catalana, con 35.051 hectáreas esta declarada Parc Natural desde el año 2001.