Las calles de Torredembarra se convirtieron en una improvisada rampa de patinaje para una manifestación de los skaters que reivindicaron una pista adecuada donde poder desarrollar su deporte favorito
Los manifestantes fueron aproximadamente un centenar, pero su protesta estuvo avalada por cerca de 300 firmas, para presionar al Ayuntamiento de la localidad por incumplir su compromiso de crear una zona para la práctica de este deporte.
La falta de un skate park provoca que los patinadores improvisen sus pistas dentro del casco urbano, con los inconvenientes que ello acarrea y las confrontaciones con los vecinos. Rodrigo, de quince años comenta que «me arrojaron desde un balcón una bolsa, con una pala dentro, que me pasó rozando la cabeza», mientras patinaba por la vía pública. Por otro lado, Lin, la madre de Vital, de diez años, señaló que el pasado sábado se prohibió a los chicos patinar en la plaza de Ca Llobet, «con advertencia de sanciones, por parte de la policía municipal, lo que ha despertado las quejas de los padres». Lin confía en que el Ayuntamiento tome buena nota de la «necesidad» de mejorar las instalaciones para no provocar más molestias». Menos optimista se mostró Francisco Manuel Recio, que recordó con indignación que hace 23 años, «ya nos prometieron un skate park».