Un joven de Huesca que en 2002 participó en un altercado ocurrido en un bar de Salou y agredió a dos miembros de la Guardia Civil ha sido absuelto por la lentitud del Juzgado tarraconense que llevaba su caso
La tardanza de la Justicia puede ser causa de serios quebraderos de cabeza para quienes están pendientes de juicio, pero también puede acarrear que un presunto culpable quede absuelto por una cuestión de calendario.
Es lo que le ha sucedido a F.A.A., un oscense que en 2002 intervino en un alboroto cuando celebraba la despedida de soltero de un amigo en Salou, según informó ayer El Periódico de Aragón.
El joven, que en 2002 rondaba los veinte años, fue imputado por lesiones producidas a dos agentes de la Guardia Civil que se personaron en un bar tras ser alertados de que, pasadas las 9 horas de la mañana, un grupo de personas estaba alterando el orden público y rompiendo objetos. En la trifulca intervinieron F.A.A. y otros tres amigos.
La magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 de Tarragona decretó el pasado martes la absolución, después de que el abogado del joven, Álvaro Enrech, expusiera como argumento que la lentitud con la que había tramitado la causa el Juzgado de Instrucción número 2 de Tarragona había causado la prescripción del posible delito por el que tenía que ser juzgado.
Debido a los plazos transcurridos en el largo proceso, Enrech afirmó que no se podía mantener ningún cargo contra el joven oscense, argumento que fue aceptado por el fiscal, que se sumó a la propuesta de la defensa.
Ante esta situación, la jueza dictó en voz alta y en la sala de vistas una sentencia absolutoria. Pasó a ser firme instantes después, al anunciar las partes que no la recurrirían, indicó el rotativo aragonés.
El motivo
La absolución de F.A.A. se ha debido al tiempo transcurrido entre el momento en que el instructor dio por cerrado el caso de forma definitiva, después de entregar la defensa su escrito de conclusiones provisionales el 24 de octubre de 2006, y la fecha en que fue citado a juicio el acusado, fijada para el pasado febrero. Entre una y otra transcurrieron más de tres años y tres meses.