Las pruebas que evalúan las competencias básicas de los alumnos de sexto curso de primaria en Catalunya han dado peores resultados que el año pasado (entre cuatro y cinco puntos inferiores), cuando se realizaron por vez primera.
Según los datos dados a conocer ayer por el Departament d’Educació, uno de cada tres alumnos presenta dificultades en competencia lectora y escritora, tanto el lengua catalana como castellana. Éste es el dato más llamativo de los resultados.
Insatisfactorio
El presidente del Consell d’Avaluació del Sistema Educatiu, Jorge Calero, ha reconocido que la cifra de niños y niñas que dominan las competencias básicas al final de la primaria «no es satisfactoria», pues tan sólo se acerca al 70%.
El Departament d’Educació, por boca del conseller Ernest Maragall, justificó los peores resultados que en 2009 por el hecho de que el nivel de la prueba de lengua era esta vez más elevado. El año pasado, además, no se evaluó el nivel de inglés. Las pruebas realizadas al alumnado de sexto de primaria pusieron también de manifiesto que las notas de los estudiantes de las escuelas de titularidad privada y concertada superan a las de los chicos y chicas que estudian en centros de titularidad pública.
Nivel socioeconómico clave
Se evidencia asimismo que lo que más determina los resultados académicos del alumno es el nivel socioeconómico de su familia. Los que pertenecen a un estrato socioeconómico bajo obtienen, con diferencia, las puntuaciones también más bajas.
En matemáticas no aprueba el 40% del alumnado; en catalán, no adquiere las competencias básicas, el 48%; en castellano, suspenden el 47%; y el 58% en inglés.
Es en la evaluación de las competencias básicas en lengua inglesa donde más evidentes se hacen las diferencias entre centros de educación privada, pública y concertada.
El 80% de los alumnos que estudian en centros privados tienen un nivel alto de inglés. Una cifra muy por encima de los de la concertada, con un 50% de alumnos de nivel alto; y de los de la escuela pública, donde sólo un 32% obtienen una buena puntuación en esta lengua.
Según Educació, este año los ejercicios –realizados el pasado mes de mayo en los centros educativos, y que no tienen incidencia en el expediente académico de los alumnos– requerían «una mayor capacitat de abstracción y reflexión». La nueva exigencia ha hecho bajar la nota de castellano y catalán entre 4 y 5 puntos.