La capital del Priorat se ha convertido en un centro de interés gracias al gran auge de los vinos de su comarca
Falset, la capital de la comarca del Priorat, es una localidad de poco más de 2.700 habitantes que en los últimos años se ha situado en el mapa del mundo. Si en las comarcas de Tarragona ya era muy conocida la población por los vinos que desde hace siglos se elaboran en la comarca, el importante reconocimiento internacional de los vinos de la DOQ Priorat y la DO Montsant en los últimos quince años ha provocado que surja un interés por conocer esta localidad que está ligada al cultivo de la vid y a la comercialización de sus vinos.
De hecho, la capital del Priorat se ha convertido un importante núcleo de servicios y también en una localidad con una importante oferta de restauración impulsada sin duda por la presencia de muchos visitantes que tienen en Falset el punto de partida o final de su visita a otras poblaciones de la comarca.
Gracias a este impulso la localidad dispone de una docena de restaurantes, algunos de cocina tradicional pero otros mucho más modernos e innovadores como son El Celler de l’Àspic, Quinoa, Baravins, El Cairat o Mas Trucafort, en la carretera de Bellmunt del Priorat, establecimientos todos ellos con una gran carta de vinos basada casi de forma exclusiva en los vinos de las dos denominaciones de origen de la comarca.
Sus atractivos
Falset ofrece algunos atractivos para el visitante que, cansado del sol y la playa de la Costa Daurada, decida dirigirse al interior de las comarcas del Camp de Tarragona para ver un paisaje y un ambiente distinto a pesar de encontrarse a escasos 30 minutos de Salou o Cambrils, por ejemplo.
Así, en el centro de la población nos encontramos con la Plaça de la Quartera, que recibe el nombre de la antigua medida del grano que se utilizaba en la población. La plaza, donde se realizan las principales actividades festivas de Falset, tiene en su extremo más elevado el Palacio de los Duques de Medinaceli, sede del Ayuntamiento. Esta edificación majestuoso de estilo renacentista data del año 1630.
Desde la Plaça de la Quartera –que tiene una importante pendiente– y recorriendo unas estrechas calles nos podemos acercar hasta el castillo de Falset, que se alza sobre una pequeña colina que corona la población. La construcción data del siglo XII y fue derruido en parte por orden de Felipe V y reconstruido después para ser utilizado como cuartel militar y prisión. En su interior se pueden ver restos de la antigua capilla románica así como las dos torres construidas por Felipe V. Tras las mejoras realizadas en los últimos años, el recientemente recuperado Castell de Falset acogerá en los próximos meses el Centre d’Interpretació de la Cultura del Vi, que fue presentado oficialmente en la última edición de la Fira del Vi de Falset y que se podrá visitar de forma permanente en el próximo otoño. Se trata de un equipamiento totalmente pionero a nivel de Estado español que explicará de forma didáctica todo lo relacionado con la cultura del vino y su relación antiquísima con la comarca.
De las antiguas murallas que un día rodearon la localidad únicamente se ha conservado el portal del Bou en el que está visible el escudo de armas de los Duques de Medinaceli y parte del portal de los Ferrers. También quedan unos 200 metros del antiguo muro. La iglesia parroquial está dedicada a Santa Maria. Su construcción se inició en 1763 y fue consagrada en 1770. Se trata de un templo de estilo neoclásico de tres naves. En su interior se hallaban antiguos retablos, destruidos en los primeros días de la Guerra Civil. Sólo se conserva uno de alabastro.
Visitas teatralizadas
Otro de los atractivos relacionados con el vino en Falset es la Cooperativa Agrícola, situada a la entrada del municipio. Se trata de una bodega modernista construida por Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí, entre 1918 y 1919. Esta cooperativa, que tiene una agrotienda que vende sus vinos, vermuts y otros productos que elabora, ofrece como novedad en los meses de julio y agosto una visita teatralizada en catalán totalmente gratis en la que dos actores de la compañía reusense Natural Klown Killers –Ferran Vidilla y Gerard Martí– ofrecen al visitante un divertido recorrido. La cita es diaria a las 12:30 y no se necesita reserva previa aunque para grupos es mejor una confirmación telefónica.