Otra vez estamos con el raca-raca de la financiación. Siempre escucho las mismas quejas de los políticos catalanes de que no tienen dinero, pero en 2005 el Consejo de Política Fiscal y Financiera ya estableció que el gobierno catalán estaba sobrefinanciado, recibía más dinero del que realmente necesitaba. Y hace unos meses otro estudio internacional ha llegado a la misma conclusión. Viendo a Carod-Rovira derrochando, da la impresión de que el gobierno catalán tiene dinero más que suficiente. Quizá debería destinar a las necesidades primordiales de los ciudadanos –sanidad y educación– los millones que derrocha en obsesiones identitarias, gastos superfluos y sueldos escandalosos.