Estos pasados días de pasión de la Semana Santa han culminado con la Pascua de Resurrección, en la que se celebra el evento más impactante que se ha producido en la historia de la humanidad: la resurrección del primer hombre y la inauguración del camino de salvación para todos los demás.
El Domingo de Ramos, en la parroquia de San Juan Bautista de Tarragona, pude presenciar cómo el poder de la fe en Cristo resucitado congregaba, 2.000 años después, a un grupo de filipinos que asistían a la bendición de sus palmas en su lengua materna, el tagalo. Millones de personas hicieron lo mismo por todo el planeta.
Jesús afirmó que la fe de verdad mueve montañas: de gente... y de las otras.