Joan Herrera (Iniciativa per Catalunya-Verds) ha registrado una propuesta en el Parlamento con el fin de condenar las palabras del Papa Benedicto XVI sobre el uso del preservativo en la lucha contra el SIDA. A falta de cosas más urgentes que solucionar parece que los esfuerzos van en la dirección de censurar gobernantes de otros estado y, de paso, “meter el dedo en el ojo” a millores de personas pacíficas en todo el mundo. Por su falta de celo en temas como la situación en Cuba, Venezuela, China, Irán, etc, diría que no se encuentran en el perfil de ICV el valor, ni la templanza, ni la prudencia, ni la justicia, ni la fortaleza. Aunque estas virtudes seguro que las poseen muchas de las personas que la integran.
La Iglesia Católica, de la que Su Santidad del Papa Benedicto XVI es un humilde servidor, regala millones de comidas cada día, da educación gratis a otras tantas personas, viste a multitudes sin pedirles nada a cambio, no amenaza de muerte cuando se la calumnia y, lo más importante, predica el amor al prójimo. Ya lo dijo Jesús: “Si el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a mí” (Jn 15,19).