Cuando yo vine aquí los árboles eran pequeñitos y por mi ventana me entraba el solecito; ahora los árboles han crecido y por mi ventana sólo entran bichos y mosquitos
Cuando yo vine aquí los árboles eran pequeñitos y por mi ventana me entraba el solecito; ahora los árboles han crecido y por mi ventana sólo entran bichos y mosquitos.
La electricidad ha subido un 20%, yo pago un 40%, pues el árbol que tengo delante de mi ventana me tapa toda la luz ¡Y yo de ahorrar energía, nada!
En invierno a las 12 de la mañana ya tengo que encender la luz y en verano a las 15. Ya no veo ni para coser un botón.
Señores regidores: Los técnicos de jardinería este año no han podado ni fumigado, pues yo he estado atenta para hablar con ellos, y no han pasado.
Señores, ¿es mucho pedir que me cambien esos arbolitos por otros más pequeñitos? Al menos, que podamos vivir sin bichos ni mosquitos. Que pueda abrir la ventana para que entre el solecito. Que mis plantas no se mueran por los bichos de esos arbolitos y mis pájaros no me los maten los otros pájaros más grandes que vienen a esos arbolitos. Mis impuestos han subido y yo no me he quejado, pues como vivo en una avenida, yo pago. Pero, ¿qué clase de avenida es ésta, que cuando salgo a mi balcón sólo veo un árbol en la puerta? ¡Y la factura eléctrica mucho a mi me cuesta. Por favor, les pido, señores, que cambien esos árboles, pera que mis facturas eléctricas me bajen un poquito y pueda abrir mis ventanas para que me entre un poco de aire y solecito.