Este personaje se sigue riendo en nuestra cara al seguir el ritmo de viajes a distintas partes del mundo que bajo mi punto de vista no se nos ha perdido nada, despilfarrando nuestro dinero en hoteles, balnearios, transporte, seguridad, sourvenirs y todo lo que conlleva unos viajes acompañado de todo su sequito. Viaje a Nueva York casi 81.000 euros para inaugurar una embajada; viaje a Ecuador para donar un millón de euros a la protección de las lenguas indígenas 43.000 euros mas del coste del viaje; viaje a Mozambique para estrechar vínculos mas de 52.000 euros; y ahora va a Cuba para buscar la huella catalana en el Caribe. Otros tantos miles de euros despilfarrados, por no mencionar los 6.000 euros para editar 2.000 panfletos para una conferencia en Londres, aparte de lo que no nos enteramos parece que cualquier excusa vale. Considero que para el contribuyente es un lujo y en al actual panorama de crisis no tendría que soportar estos gastos por estos motivos tan intranscendentes para el día a día de los que vivimos en Cataluña, de aquí la rabia e impotencia y el asco que siento hacia algunos políticos. Señor Carod-Rovira. Le podría sugerir un montón de buenas ideas para gastar dinero público. Mientras tanto, como ejemplo, ajústese el cinturón y estreche vínculos con sus vecinos poniéndose de acuerdo en la economía, la seguridad, las competencias, la cultura y los servicios más necesarios.¿Porque la oposición permite esto? ¿Es que están todos despilfarrando y se protegen entre ellos? Si no se pone freno a este ritmo cada vez los votantes estaremos mas desencantados, buen viaje señor Carod.