El Ministro del Interior, Sr. Alfredo Pérez Rubalcaba, ha manifestado que ETA intentó cometer una masacre en Burgos, pero que fortuitamente «ha quedado en un atentado fallido».
Para los creyentes lo que ha sido es ‘un milagro’ que una furgoneta-bomba, que contenía unos 200 kilos de explosivo, sólo haya causado 65 heridos leves, después de ver las fotografías de cómo ha quedado la casa cuartel de la Guardia Civil donde dormían casi 120 personas, de las cuales 41 eran niños.
Fallido habrán sido las muertes que estos energúmenos intentaban provocar, y que la misericordia de Dios estuvo con estas personas, pero el atentado como tal ha provocado un cráter de siete por dos metros en el pavimento y los cuantiosos daños materiales ocasionados en un edificio de 15 plantas, además de las casas colindantes. Queda demostrado que a esta gente le da igual que haya niños, adultos o quien sea, a ellos no les importa nada la vida, por lo que el atentado como tal no ha sido fallido. Luego no puede ser motivo de felicitación y alegría, porque de nuevo nos encontramos con una masacre indiscriminada por parte una banda que sólo sabe causar desgracia y terror.
Mientras tanto, un juez de la Audiencia Nacional considera que las manifestaciones de apoyo a los etarras encarcelados por la Justicia a causa de sus crímenes deben celebrarse porque los asesinos y sus amigos también tienen derecho a la libertad de expresión.
¿Es libertad de expresión lo ocurrido la madrugada del miércoles en Burgos?