Tras conocerse el desfalco del Orfeó Català y que el 10% de los informes encargados por la Generalitat son «inútiles», las preguntas que surgen son obvias: ¿No dimite nadie? ¿Nadie asumirá responsabilidades? ¿Nadie repondrá el dinero público malversado? Mucho me temo que nuestros cada vez más desprestigiados políticos harán lo mismo que con el famoso caso del 3% cuando no se depuraron responsabilidades. Ni se llegó el fondo de la cuestión y enseguida se quiso pasar página.
Lo que es evidente es que la próxima vez que Montilla diga que no tiene dinero habrá que recordarle los millones de euros despilfarrados en sus informes inútiles, en mala gestión y en corrupciones varias.