Hay perjudicados

Contactar con el autor Antoni Coll - 01/06/2009 09:17
| Compartir   delicious  digg  technorati  yahoo  meneame

«Haga usted las leyes y déjeme a mi los reglamentos», dijo el Conde de Romanones. Podría aplicarse a la objeción de conciencia: la Constitución la reconoce y dice que será objeto de regulación. Pues ahí está la regulación: el Supremo dice que ningún juez puede negarse a celebrar bodas gais.

Lo que se aduce tiene su lógica: perjudicaría al derecho de los contrayentes reconocido por la ley. Claro que podría buscarse otra fórmula, que celebre la boda otro juez. Por lo mismo dirá el Supremo que ningún médico ni enfermera requeridos pueden negarse a practicar abortos. No es sin embargo esta realidad lo que me interesa, sino la falsedad de la afirmación de Zapatero de que  ‘extiende derechos’ sin perjudicar a nadie que piense distinto. Pues no es así. Porque el juez o el médico se ven forzados a actuar contra su conciencia si quieren conservar su puesto. Así que hay perjudicados. A no ser que no se considere un perjuicio tener que actuar contra la propia conciencia.  





© Diari de Tarragona
Domènech Guansé, 2 - Tarragona
Telèfon 977 299 700
Promicsa | Redacción