Incluso unos murciélagos vinieron a ver que pasaba, atraídos por la luz que llenaba el Claustre del Seminari y se estrellaba contra las piedras de la Capella de Sant Pau. Era la clausura de 20 años de la Schola Cantorum. Frente a la capilla románica, el maestro de capilla Mn. Miquel Barbarà, batuta en mano.
Era feliz y tenía razones: allí estaban cien cantantes. Primero, un coro de niñas interpretando ‘Edelweiss’, como las austríacas que corrían por el prado, con Ana Mateu en el papel de Julie Andrews. Después el Cor Jove y sus espirituales negros, y al fin la orquesta para el vals de Juncá, ofrecido a su viuda, y un bello poema con campanadas del Montsant estreno del violinista J.E. Peris con Consol Vericat y M. Teresa Martínez como solistas. Y siempre la discreta presencia del organista Miquel Castillejo. Al final, tras los trombones, lo sublime: coro y orquesta juntos.
Felicidades Mn. Barbarà por 20 años de entrega a la Catedral y a la música.