Apenas hemos prestado atención a una manifestación en Madrid única en su género, ya que los sindicatos no la dirigieron contra el Gobierno, sino contra los empresarios. Los manifestantes pedían creación de puestos de trabajo y se quejaban de que se pretendiera más facilidades para el despido. Los puestos de trabajo se crean al engrandecer las empresas. ¿Hay algún empresario al que no le guste crecer? No será por falta de ganas. En cuanto a las facilidades para el despido, ¿no es el Gobierno el que fija las condiciones? Quizá hablaban al Gobierno mirando a los empresarios, al modo en que en los Comunes el orador se dirige al speaker cuando contesta a la oposición.
Zapatero quedaba al margen, como un espectador, sin tener que oír aquello que dijo Reagan en medio de la crisis de la época Carter: «La recesión se produce cuando el vecino pierde el trabajo; la depresión, cuando lo pierde uno mismo; la recuperación, cuando lo pierde Jimmy Carter».