El nuevo alcalde, que substituye a Dolors Batalla, destacó que quiere ‘hablar, escuchar, compartir y cumplir’
Albert Batet fue elegido ayer, con los votos de los diez ediles de CiU y siete del PSC, nuevo alcalde de Valls. Batet, nacido hace 29 años, es licenciado en Administración y Dirección de Empresas y edil en el Ayuntamiento de Valls desde hace cinco años en representación de Convergencia i Unió.
Batet accedió ayer a la alcaldía vallense convirtiéndose en el alcalde más joven de la ciudad en la era democrática, mientras expresaba su firme voluntad de tender la mano a la ciudadanía. «Hablar, escuchar, compartir y cumplir» son las cuatro acciones que Batet destacó como sus máximos objetivos en la gestión municipal, que desde ayer inicia con la idea de garantizar la materialización del ARE en Ruanes, la regeneración del barri Antic, el Museu Casteller. Todo ello sin dejar de lado los equipamientos y las intervenciones en el ámbito sanitario, deportivo, cultural y también de servicios a la persona.
Batet, en la primera parte de su intervención, quiso destacar su estrecha implicación con la ciudad. Desde su bautizo en la iglesia de Sant Antoni, pasando por los recuerdos que mantiene con algunas de las manifestaciones populares más significativas de la población, como es el caso de los castells –es miembro activo de la Vella–. El joven político –arropado por la totalidad de su familia, que asistió ayer al mediodía a la sesión plenaria–, concluyó su discurso no sin antes asegurar que «para mí no existe honor político más grande que ser el alcalde de Valls», y añadir que piensa destinar el cien por cien de su capacidad y energías para trabajar por la ciudad, con un compromiso que será renovado «día tras día».
Batet fue el último en intervenir en un pleno que duró poco más de una hora y aglutinó a un numeroso público, entre el que también se encontraban los amigos del nuevo alcalde, además de una nutrida representación de CiU: Joan Aregio, Carles Pellicer, David Rovira, Albert Vallvé, Josep Poblet, Joaquim Nín, entre otros. El nuevo alcalde también fue arropado por su antecesora en el cargo, Dolors Batalla, quien señaló que «Batet es un magnífico candidato a la alcaldía. Ha sido uno de los puntales de este Ayuntamiento».
Batalla se despidió de la alcaldía destacando el carácter positivo del acuerdo suscrito hace unos meses con el PSC, aunque criticó que el mismo todavía sea cuestionado, mientras se negó a realizar un balance de su gestión, señalando que todavía era demasiado pronto. Dolors Batalla no pudo contener la emoción cuando se refirió a su familia.
El mismo apoyo y convencimiento que Batalla y Batet mostraron al pacto suscrito entre CiU y PSC fue ayer exhibido por los siete ediles socialistas, quienes dieron su voto y apoyo a Batet. La decisión fue justificada por Núria Segú, la portavoz socialista, que lo describió como «lo mejor para Valls».
El más duro en sus intervenciones fue el portavoz de la CUP, Gerard Nogués, quién señaló que la ciudad de Valls está asociada a situaciones «anómalas en la política». Nogués también criticó la gestión de esta legislatura y la describió de «provisionalidad». Nogués también reclamó al nuevo alcalde celeridad en el proceso de remodelación del equipo, mientras que recordó a Batet que «usted no ha sido escogido como alcalde y sabe que esto pesa».
Por su parte, el portavoz del PP, Francesc Cabellero, también hizo referencia, durante su intervención, al pacto entre las dos formaciones mayoritarias , ante el que también se mostró crítico.