La área residencial estratégica que se preveía en la zona de Vilafortuny contará con el ‘no’ del propio Ayuntamiento por culpa de la dificultad económica y la nula viabilidad del proyecto
El alcalde de Cambrils, Robert Benaiges, lo dijo alto y claro: «El gobierno local debe hacerse un replanteamiento de la área residencial estratégica (ARE)». Tras varios meses de defensa acérrima de esta propuesta de la Generalitat –regulada por Decreto Ley y avalada por el plan nacional de la vivienda–, Benaiges tuvo que explicar el porqué el equipo de gobierno (PSC, ERC e ICV) daba marcha atrás al apoyo incondicional de la propuesta y debía rechazar la ARE aunque sus argumentos fueran muy diferentes a los que defendía la oposición (La Plic, CiU y PP).
«Seguimos defendiendo la bonanza de los criterios generales que configuran la ARE, pero las condiciones económicas de 2006 (cuando se inició) a las de ahora, han cambiado», añadió el alcalde. La crisis económica, el abaratamiento del valor del suelo, la imposibilidad de financiar las 2.067 viviendas, muchas de ellas de protección oficial, y su urbanización son motivos de peso para renunciar.
Todo junto ha conllevado al gobierno local cambrilense a replantearse su postura y a rechazar en las próximas semanas la implantación de la ARE en Cambrils (se descartará antes de la aprobación provisional, que corre a cargo de la Comissió d’Urbanisme de la Generalitat, prevista para marzo). De hecho, el alcalde informará a las diferentes partes durante la próxima semana: Generalitat, propietarios de los terrenos, vecinos colindantes de la ARE y al resto de la ciudadanía.
Equipamientos y carreteras
El rechazo municipal a la ARE (debía construirse entre las urbanizaciones de Els Ametllers y Molí de la Torre, en la zona de Vilafortuny) también conllevará la pérdida de algunas ofertas que iban en el mismo paquete: vivienda social, equipamientos e infraestructuras viarias.
Benaiges admitió que «debemos trabajar para recuperar aquellos proyectos que formaban parte de la ARE». Así, esta nueva zona residencial incluía en materia de equipamientos una sede de Inef, que permitía a Cambrils tener una sede universitaria; una residencia para la tercera edad y un centro cívico, que deberán reubicarse en el plan general de la ciudad.
En el tema de movilidad, la ARE permitía unir el Vial del Cavet (un eje vertebrador de las urbanizaciones de Ponent con el centro de la ciudad) con la N-340 y la carretera de Misericòrdia, potenciando la movilidad de la zona. «Deberemos insistir en estas infraestructuras a pesar de que la ARE no se desarrolle», apuntó Benaiges.
Igualmente, el equipo de gobierno deberá recolocar un gran número de viviendas sociales marcadas en la ARE y que deberán repartirse por otros polígonos residenciales. «Seguimos apostando por una vivienda protegida de calidad y accesible», recordó el alcalde cambrilense.
Los tres partidos de la oposición, siempre contrarios a la ARE, explicarán hoy su valoración de la decisión, si bien ayer muchos de los concejales ya admitían sentir un dulce sabor a victoria.