Eduardo Clavijo, vecino de Vila-seca, dice que nadie le avisó del precio en itinerancia cuando contrató la tarifa plana de Internet con un USB
El joven se llevó una sorpresa de las que quitan el hipo cuando en septiembre de 2008 recibió un segundo aviso de pago de su teléfono móvil que ascendía a 55.401,93 euros y cuya factura es de agosto. Desde entonces lleva reclamando, enviando cartas a Telefónica Móviles y poniendo el tema en manos de sus abogados al entender que «la compañía sigue sin reconocer que ha sido un error. Es imposible que me quieran hacer pagar 55.000 euros por la utilización durante tres días de una conexión itinerante (en Andorra)». Empleó un módem de puerto USB.
Clavijo estuvo tres días en el País dels Pirineus (2, 3 y 4 de agosto) y se conectó a Internet con su conexión USB. Un mes después comprobó que se quedaba sin línea en su móvil, lo que provocó que acudiera al establecimiento donde había realizado el contrato. Todo ello coincidió con la llegada del aviso de apremio de pago de los 55.000 euros de factura.
El joven señala que, durante su estancia en Andorra, se conectó hasta en cuatro ocasiones a Internet desde el módem itinerante y se bajó alguna película de la red, como suele hacer (en función de la calidad van de las 700 megas a 1,4 gigas). Eduardo argumenta que «Telefónica no me avisó previamente del aumento de costes en el extranjero (lo que se conoce como rouming)». Es por lo que entiende que «me han facturado sin ese aviso previo».
El abogado del joven expone que «no debería ofrecerse el servicio en itinerancia. Y si se hace, este servicio debería tener unas características adecuadas y pactadas con anterioridad, por lo que habría un incremento de precio proporcional. Pero nada que ver con las cifras desorbitadas sin que la compañía hubiera avisado anteriormente al usuario».
Tarifa plana para España
Fue el 2 de agosto de 2007 cuando el joven firmó un contrato de tarifa plana de conexión a Internet. En el mismo, y según relata Clavijo, «se hacía constar un precio estipulado de 125 euros mensuales, con un compromiso de permanencia de 18 meses, lo que me posibilitaba además el hecho de contar con una conexión de Internet inalámbrica a través de la conexión de un puerto USB en el ordenador portátil».
A los momentos de nervios que vive actualmente por dicha situación, se le ha añadido otra complicación: «Cuando fui al banco me dijeron que mi nombre aparecía en la lista de morosos. Tampoco puedo tener móvil propio y voy con uno prestado».
Este lunes, Eduardo Clavijo acudió al juzgado número 2 de Tarragona, para realizar el acto de conciliación con los representantes de la compañía. Sin embargo, estos últimos no se personaron, por lo que quedó suspendido por segunda vez ya que en una primera ocasión, el 18 de febrero, había coincidido con la huelga de jueces.
Telefónica Móviles
Fuentes de la compañía Telefónica no llegaban a entender dos cuestiones: «Que no se informara de los costes a la hora de utilizar Internet en el extranjero y, por otra parte, debería explicar cuanto tiempo estuvo conectado y qué es lo que se bajó». En cualquier caso, señalan que es muy difícil un error en la facturación en este aspecto.
Las mismas fuentes explican que «la conexión desde el extranjero es mucho más cara que en España. Nosotros no podemos poner los precios estipulados por la compañía andorrana de telefonía que presta sus servicios. En todo caso, hacemos de intermediarios entre la compañía que da el servicio en el país extranjero y el usuario. Tan sólo añadimos un pequeño coste por los gastos de dicha intermediación». Por otra parte, añadieron que la compañía no está obligada a comparecer en el acto de conciliación.