Google    diaridetarragona.com

Cavet, un yacimiento en desarrollo

Hace sólo unas semanas finalizó la quinta campaña cuyos hallazgos, sumados a los encontrados en los dos años anteriores, ponen al descubierto la importancia del valor arqueológico de la zona 

Compartir   Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  delicious  digg  technorati  yahoo  meneame
Eduard Castaño | 27/06/2009 20:45

El yacimiento del Cavet se halla en una área delimitada al norte por el camino de Vilafortuny, al oeste por el barranco del Regueral y al este por la riera de Riudoms. La posible existencia de un yacimiento en esta zona ya  se conocía desde los años 50. Sin embargo, no fue hasta que se produjeron las primeras intervenciones con carácter de urgencia (debido a la urbanización de la zona ya en los años 90) , cuando se constató la presencia de un número importante de estructuras excavadas en el subsuelo.

La excavación de parte de estas permitió que los arqueólogos las interpretaran, de manera genérica, como silos pertenecientes al periodo Neolítico e Ibérico. El yacimiento fue descubierto de forma fortuita el año 1996 por miembros del Centre d’Estudis Cambrilencs.

Fue en 2005 cuando se firmó un convenio entre el Ayuntamiento y el IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social). Ese mismo año se iniciaron las intervenciones arqueológicas periódicas en el yacimiento con carácter preventivo. Desde entonces se han ido produciendo el descubrimiento de unas 150 nuevas estructuras. La intervención se ha centrado en el denominado sector 2 del yacimiento, donde se han localizado 16 posibles estructuras excavadas de las que, hasta el momento, se han intervenido 12.

El día a día en el Neolítico

El yacimiento del Cavet es  un área delimitada por dos pequeños cursos de agua y a poco más de un kilómetro de la actual línea de costa. De ahí que los expertos estimen que la elección de los pobladores de la zona no fuera casual. Los restos arqueológicos consisten en estructuras para guardar cereales, utensilios como hachas y herramientas de sílex, trozos de cerámica y caracolas marinas. Las excavaciones han permitido también conocer el día a día de éstas primeras sociedades neolíticas.

Los resultados han permitido conocer que  la mayor parte de las estructuras se empleaban como silos para el almacenamiento agrícola que, una vez que perdieron esa función original, fueron empleadas para depositar desechos domésticos. Así, el relleno de los silos ha proporcionado material arqueológico diverso: industria lítica, fauna marina y terrestre, carbones y cerámica.

Una datación radiocarbónica (con carbono 14) efectuada sobre una muestra de carbón vegetal obtenida del interior de una de las estructuras evidenciaría la existencia de ocupaciones al yacimiento de hace unos 6.600 años, constituyendo una de las referencias más antiguas del  Neolítico de la costa mediterránea.

Estas ocupaciones pero se dilataron en el tiempo como se desprende de la presencia, en otros silos, de materiales cerámicos atribuidos por los arqueólogos a momentos más adelantados del Neolítico Antiguo y al periodo ibérico, demostrando que hubo una continuidad en la ocupación de este espacio con la misma finalidad.

Este año, quinta campaña

Por otra parte, la quinta campaña de trabajos, del 13 al 29 de mayo, ha puesto al descubierto cuatro nuevas estructuras excavadas en la roca que probablemente se utilizarían para almacenar productos agrícolas. Con respecto al uso de estas estructuras, de las que se conservan unos 70 centímetros por término medio de profundidad y unos 120 de anchura de boca, tanto por su morfología, como por la localización, en anteriores campañas, de cereales carbonizados en el interior de otras estructuras similares, se presupone que se utilizaron para el almacenaje de productos agrícolas, básicamente cereales. Una vez dejan de funcionar como tal, se utilizaron como vertederos.





Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS

© Diari de Tarragona
Domènech Guansé, 2 - Tarragona
Telèfon 977 299 700
Promicsa | Redacción