Mientras que el consistorio cederá agentes de la Policía Local para luchar contra la venta de productos peligrosos, el Consell Comarcal aportará inspectores
Eduard Castaño |
02/07/2009 21:15
El objetivo de esta campaña que se prolongará en el tiempo es poner en marcha una serie de actuaciones para que los dos organismos se coordinen en las funciones de control en los comercios de productos peligrosos. La estadística señala que el crecimiento de la actividad comercial en el municipio ha llevado a tomar iniciativas como ésta, que servirá para realizar un control específico y periódico «con el objetivo de garantizar a los ciudadanos que puedan realizar sus compras con calidad y seguridad», señalaba ayer el propio alcalde, Robert Benaiges. Por su parte, Josep Masdeu, presidente del Consell Comarcal del Baix Camp, apuntaba que «tanto la Policía Local de Cambrils como la Oficina Comarcal d’Informació al Consumidor pondrán en marcha diversas campañas para inspeccionar, comprobar y realizar un seguimiento de las actividades comerciales que se lleven a cabo».
A raíz de estas inspecciones, los establecimientos deberán, si es pertinente, adecuarse a la normativa. Los agentes podrán decomisar el material que no cumpla las normas para ser luego ser destruido. Los productos a la venta no deben lesionar ni poner en peligro la salud y la integridad física de las personas consumidoras y usuarias.
La iniciativa ha sido acogida con gran satisfacción entre los comerciantes de Cambrils. Para Paco Llera, comerciante, «servirá para obligar a que algunos establecimientos retiren un determinado tipo de productos que, siendo muy baratos, pueden resultar peligrosos».