El Ayuntamiento de Salou y el Departament de Treball ofertan trabajo durante medio año a un total de 19 vecinos que carecían de ingresos en casa incluso para sobrevivir
La crisis económica que azota en todos los estrados de la sociedad afecta, aún más, a aquellas personas que han perdido cualquier posibilidad de recibir un subsidio. Precisamente, para poder echar una mano a este colectivo durante un periodo de tiempo determinado, el Departament de Treball y los consistorios activan proyectos municipales (financiados por la Generalitat) con el fin de poder ayudar a los vecinos más desfavorecidos.
En Salou, esta semana se ha puesto en marcha uno de los dos proyectos que aprobó el Departament de Treball hace unas semanas. Se trata de la protección y el mantenimiento de las zonas naturales y periurbanas de la ciudad (condicionar solares, limpiar áreas naturales, en las urbanizaciones...).
Un total de 15 personas contratadas se han puesto manos a la obra y Dolores Pegalajar, de 47 años, es una de ellas. «Echamos una mano a los compañeros de la brigada. Estos días hemos limpiado los aledaños de la vía del tren que tenían hierbajos y luego, allá donde nos manden». Precisamente, un acuerdo con Adif (Administración de Infraestructuras Ferroviarias) ha dado luz verde a esta limpieza, que es competencia de esta sociedad estatal.
Pegalajar lo tiene claro: «Yo estaba en el paro y se me terminó la ayuda. En mi casa no teníamos ni para comer ni para pagar el alquiler. Cuando me llamaron fue como un balón de oxígeno y ahora ya podemos volver a llenar la nevera», admite con sinceridad.
Su compañero José Ignacio Alcayo, de 38 años, apunta que «no me importa qué clase de trabajo me encomienden. Terminé el paro hace dos meses y necesitaba una fuente de ingresos. Me llamaron, cumplía con los requisitos y ahora estoy aquí y contento».
El concejal responsable de la brigada municipal de Salou, Pedro Márquez, explica que «al concedernos este plan de ocupación, hemos decidido fijar una lista de trabajos pendientes y con la ayuda de estas 15 personas intentaremos limpiar lo máximo posible en sus seis meses de contrato».
El otro proyecto
Mientras que la limpieza de solares y zonas urbanas va viento en popa, el segundo proyecto, que dará trabajo a cuatro personas más todavía no ha empezado. «Se trata del mantenimiento y reparación de viviendas de aquellas personas que por su avanzada edad y escasos ingresos económicos o por otra clase de problemas les es imposible afrontar», añade Márquez.
Por ello, antes de poner a trabajar a estas personas (con la misma característica de contratación que el otro programa: sin ingresos en la unidad familiar), se debe coordinar con el área de Benestar Social del consistorio para saber cuántas demandas existen y en qué orden de prioridad deben hacerse. La idea es que en breve se empiece este segundo plan de ocupación, que también durará medio año.