Hartos ya de luchar y de sufrir siempre las consecuencias del agua, los afectados del barrio sólo piden un arreglo definitivo
Tras muchos años de disputas y peleas políticas, la canalización del barranco de Barenys a través de una salida es un hecho casi inevitable (el pleno del mes de noviembre pondrá sobre la mesa esta posibilidad). Esta opción lleva de la mano 19 expropiaciones que ahora serán el centro de una ‘nueva’ polémica: mientras que unos se oponen rotundamente, otros buscan una solución que termine de una vez por todas con las continuas inundaciones que sufre el barrio de La Salut.
A Félix María Prichard le afecta de forma directa esta medida: él es uno de los propietarios que perderán su casa. Prichard lo tiene muy claro: «Me niego rotundamente a esta solución». Él cree que «podrían explotar el espacio de otra forma y respetar a los propietarios» porque, asegura, «sólo pretenden explotar el terreno para sus propios intereses y en beneficio del ex alcalde Ferran». A Prichard no le interesa la propuesta del actual alcalde, Pere Granados, de reunirse con los vecinos para buscar un consenso económico: «lo único que quiero es que no haya expropiaciones. Nos hemos gastado mucho dinero en juicios para evitar esto».
Sea como sea, la decisión está tomada porque un último informe técnico externo así lo avala (lo redactó la empresa Invall). Algo a lo que otros acceden porque plantea, por fin, una solución al problema del agua. Éste es el caso de Enrique Molina, un vecino del barrio de La Salut que lleva muchos años sufriendo las consecuencias de las lluvias en la zona y, cansado ya de tanto luchar y de oír promesas incumplidas pide «que se haga lo que sea y que lo haga el gobierno que sea, pero que se haga rápido y bien para que los vecinos no nos volvamos a ver afectados». Molina también recordó que «los parches que instaló el anterior equipo de gobierno no han servido para nada porque hemos vuelto a sufrir inundaciones». Por ello no duda en reclamar una «solución definitiva» a este problema.
Otra preocupación vecinal para terminar con la lucha contra el agua es que la canalización garantice la seguridad del barrio. Así, a pesar de oponerse a las 19 expropiaciones que conlleva hacer una única salida al barranco, el presidente de la asociación de vecinos del barrio de La Salut-Barenys, confiesa que «lo que se haga tiene que garantizar la seguridad de los vecinos. Si la opción de una única salida lo hace y hay que expropiar, adelante».
Preferían los 5 brazos
Aunque Rafel Querol es partidario de buscar la solución que garantice la seguridad vecinal ante posibles inundaciones, sea del tipo que sea, otros se decantan más por la vía de las 5 salidas. Así pues, Félix María Prichard es defensor de esta opción porque cree que «técnicamente es más viable», cosa que desmiente el informe realizado por Invall, y sobre todo porque «evitaría las expropiaciones». Por su parte, Enrique Molina es partidario de las 5 salidas simplemente porque «es el cauce de siempre».
Sea como sea, hay un informe externo que defiende un único brazo porque el coste es inferior (16 millones de euros menos) y porque la playa se verá mucho menos afectada.