Algunos vecinos de La Miralba en la Bisbal del Penedès no pueden pagar los recibos de las obras de mejora del núcleo y pidieron al alcalde que fraccionara los pagos, pero éste se opone
Hace 40 años que el padre de Francisco Navarro compró un terreno en la que iba a ser una gran urbanización en La Bisbal del Penedès. Pero el promotor dejó la zona a medio hacer. Navarro lleva 25 años viviendo en la urbanización, que todavía está pendiente de todos los servicios.
Hace unos años parecía que por fin la zona se iba a poner al día. Los vecinos y el Ayuntamiento se pusieron de acuerdo para tirar adelante un proyecto que asciende a 9 millones de euros y que financiaban entre los propietarios de las 342 parcelas. «Salía a unos 30.000 euros por parcelas», como explica la presidenta de la asociación de vecinos, Maria José Ruíz. Y se establecieron 3 cuotas de 9.000 euros cada recibo.
La crisis aprieta
Pero la crisis aprieta y más en una urbanización en la que reside mucha clase trabajadora y jubilados. Ya hay familias que no han podido hacer frente al primer recibo y el segundo pago se acerca. En la urbanización consideran que más de 120 familias tendrán dificultades para poder pagar la cuota de 9.000 euros a la que ahora deberían hacer frente. Precisamente es el caso de Francisco Navarro, con una pensión de 800 euros al mes. Su mujer no trabaja y en casa son cuatro. Para facilitar los pagos los vecinos pidieron al alcalde la posibilidad de fraccionarlos. «No nos negamos a pagar porque son unas obras necesarias y esperadas», explica la presidenta vecinal. «Sólo pedimos facilidades». Pero según explican, el alcalde de La Bisbal, Josep Maria Puigibet (ERC), con el que ayer no pudo contactar el Diari, se ha negado a fraccionar los recibos. Los vecinos acudieron al servicio de recaudación Base de la Diputación «y aportamos la documentación de las familias que estaban en situación de dificultad económica», como explica Maria José Ruíz. «Una vez hizo el estudio, desde un principio comunicó a la asociación que veía factible hacer el fraccionamiento». Pero aseguran que «si el Ayuntamiento no permite pagar en cantidades más pequeñas las obras se tendrán que parar».