Unas 150 personas increparon al conseller de d’Interior. La Policia evitó que se acercasen
Unos 150 indignados de Valls y de concentraciones de Tarragona, Reus y Barcelona, esperaron ayer al conseller d’Interior de la Generalitat en las puertas del Centro Cultural Municipal, donde Felip Puig acudió para presidir el Dia de les Esquadres.
Un cordón policial ya se preparaba para la llegada del conseller d’Interior. Los concentrados, a un lado de la entrada del edificio, no sobrepasaron el límite marcado por la policía, y Puig pasó a unos 20 metros de ellos sin producirse incidentes.
A la llegada del conseller los indignados mostraron su rechazo al actual sistema que ha condenado a muchos a la marginación y contra la actuación policial del viernes en la plaza Catalunya, cuando los Mossos desalojaron a golpes a los concentrados.
A la llegada de Puig a Valls, los concentrados lanzaron gritos pidiendo la dimisión del conseller. Los concentrados, a un lado de la entrada del edificio, no sobrepasaron el límite marcado por la policía, y Puig pasó muy cerca sin incidentes.
Claveles
Sonaron pitidos, abucheos y hubo una cacelorada. Algunos de los jóvenes llevaban claveles. Las pancartas rezaban lemas como Pim pam Puig, Peligro políticos. Trabajan por el interés general del orden público o Nosostros para limpiar usamos escobas.
Puig acudió a Valls para presidir la conmemoración del Dia de les Esquadres, que es el homenaje anual a las fuerzas de seguridad. El conseller d’Interior de la Generalitat defendió el comportamiento y las actuaciones de lo Mossos d’Esquadra. «Aunque haya momentos en los que se pueda poner en duda alguna cosa, ustedes (dirigiéndose a los agentes de Mossos d’Esquadra) son un referente transcendente para un país».
El conseller destacó el «coraje, excelencia y compromiso» del cuerpo policial con la sociedad catalana y criticó que se ponga en duda la profesionalidad de los agentes, que dice, están legitimados para cuando sea necesario utilizar la fuerza. El conseller reiteró que las responsabilidades de lo sucedido son políticas.
Durante el acto, que se alargó por más de dos horas, los concentrados han mostrado sus quejas y han reiterado la petición de dimisión del conseller que horas antes había manifestado ser el máximo responsable de la actuación policial que se desarrolló en Barcelona.
Tras la visita del conseller hubo una exhibición castellera de la Colla Vella y de la Mulassa, lo que también levantó críticas de algunos de los concentrados que consideraron que las dos entidades debían de haberse negado a actuar en protesta contra las cargas policiales. Al acabar el acto los mossos también han recibido gritos de los manifestantes, mientras pedían al conseller que «diese la cara».