Piden una revisión catastral en aquellas zonas «cuyo valor se ha incrementado desorbitadamente»
Jordi Cabré -
Altafulla -
06/07/2008 18:21
Un centenar de vecinos, pacíficamente, se citaron ayer en la plaza del Pou de Altafulla (enfrente del Ayuntamiento). Mediante carteles pegados a lo largo de la semana invitaban a los altafullenses a manifestarse el sábado a las 18 horas para presionar y pedir una revisión catastral en aquellas zonas «cuyo valor se ha incrementado desorbitadamente», explicaba uno de los afectados por la medida, Xavier Magallón.
En 2006, tras una iniciativa municipal, se aprobó la revisión del catastro (vigente desde 1989) y los nuevos valores, aceptados por la Gerència Territorial del Cadastre de Tarragona, se empezaron a aplicar en enero de 2007. «Como siempre pasa, los vecinos nos enteramos cuando vimos la contribución», añade Magallón. Lo cierto es que su vivienda ha pasado de tener un valor de 77.500 euros a uno de más de 326.000 euros. «Aunque parece una buena noticia, lo único que puedo decir es que pagaba 650 euros en 2006, he pagado 210 euros más en 2007 (870) y calculando el incremento hasta 2016, pagaré más de 3.600 euros de contribución», se lamentaba.
Al igual que Magallón, un centenar de vecinos expresaban ayer su caso particular minutos antes de recorrer las calles del casco antiguo con pancartas de protesta. Algunos calculaban que pagarían el triple en 2016 y otros aventuraban que su contribución se quintuplicaría ese año.
Los vecinos coincidían en señalar que la revisión catastral impulsada en 2006, el alcalde era Manel Ramón y el concejal de Urbanisme, Josep Mª Gené, actual alcalde altafullense, no se ajusta a la realidad y ha discriminado zonas en favor de otras. «Yo tengo un piso de 77 m2 y pagaré una barbaridad, más de 2.400 euros en 2016. Delante tengo chalés que pagan la mitad de mi contribución», decía Soledad. Los vecinos piden que el Ayuntamiento subsane los errores para evitar que las contribuciones obliguen a «marchar del pueblo o bien pedir un préstamo a los afectados», comentaban otros dos vecinos.
Aunque la primera manifestación reunió a un centenar de personas, los vecinos ayer concentrados calculan que serán más en la próxima protesta, que podría celebrarse en agosto. El Diari intentó ayer ponerse en contacto con el alcalde Josep Mª Gené y otros ediles para recabar su opinión, pero sin poder contactar con ellos.