El imán, su familia y el presidente de la asociación islámica no podrán acercarse a menos de 300 metros de Fátima
El juzgado de El Vendrell ha decretado orden de alejamiento para el imán de Cunit Mohamed Benbraim, su esposa Zohra Ahmaddach y la hija de ambos, Hafssa, que les prohibe acercarse a menos de 300 metros de la mediadora cultural de Cunit Fátima Ghailan y de los hijos de ésta. La orden también es para el presidente de la asociación islámica de Cunit Abderraman El Osri y para el domicilio de la mediadora, su lugar de trabajo o los que frecuente Ghailan.
Es la segunda orden de alejamiento que decreta el juez. La primera fue en diciembre de 2008 y finalizó en mayo del pasado año. Sin embargo la mediadora señala que se incumplió porque la alcaldesa de Cunit se reunió con los representantes de la comunidad islámica, a pocos metros del despacho donde estaba. Ghailan ha reiterado recientemente su temor, por lo que se habría impuesto la nueva orden de alejamiento por un plazo de seis meses prorrogables.
Además del alejamiento el juez prohibe a los imputados (el Fiscal pide para el imán cinco años de prisión, cuatro para el presidente de la asociación musulmana y dos años para la mujer e hija del primero por unos presuntos delitos de coacciones, calumnias y amenazas) comunicarse con la denunciante ya sea por vía telefónica o de cualquier otra forma.
Aviso al Ayuntamiento
El juez también avisa al Ayuntamiento que si los imputados «tienen necesidad imperiosa y no delegable en tercero» de acudir a las dependencias donde trabaja Ghailan, se deben tomar las medidas necesarias para que la mediadora no permanezca en las dependencias mientras dure la visita». Incluso se apunta que el Ayuntamiento cite a los imputados en otras dependencias. En caso contrario el juez considera que se quebrantaría la resolución con las consecuencias penales que conlleva.
Precisamente ayer la mediadora cultural de Cunit se incorporó a su trabajo, pero en lugar de en su despacho en el Ayuntamiento, está en las oficinas de atención ciudadana donde están las áreas de Bienestar Social. La alcaldesa Judit Alberich negó que en la primera ocasión se quebrantase la orden de alejamiento. «Quien la controla es la policía y si me reuní con los representantes de la comunidad musulmana es porque se cumplía la orden».
El juez ha dado orden a los cuerpos de seguridad (también Policía Local) para que adopten las medidas de protección y si fuese necesario proceder a la detención de los imputados sin descartar el ingreso en prisión en función del quebrantamiento de la orden de alejamiento. La sentencia puede recurrirse pero no tiene efecto suspensivo.