El enfrentamiento, en el que intervinieron ocho agentes de Cambrils y cinco de Salou, se salda con un detenido
Los que pretendían un paseo tranquilo junto al mar, en la tarde del pasado domingo, en la zona de Vilafortuny (entre Salou y Cambrils) se equivocaron de lugar y fecha. Sobre las 20.30 horas, trece policías locales, ocho de Cambrils y cinco de Salou, realizaron un control contra la venta ilegal que acabó en una batalla campal entre manteros y agentes y propició un detenido.
Este rotativo ya había publicado el jueves de la pasada semana la situación que se estaba produciendo en la zona como consecuencia de la falta de vigilancia. Los vendedores ambulantes se extendían a lo largo de todo el paseo marítimo de Vilafortuny, concentrándose, especialmente, en el punto limítrofe entre los dos municipios, Salou y Cambrils, lugar en el que los manteros se aglutinaban en una especie de mercadillo improvisado, a pesar de las quejas de los vecinos y comerciantes. Sólo tres días después llegó la respuesta de los cuerpos de seguridad.
Al parecer, según explican los testimonios de los hechos, cuando los vendedores vieron a una pareja de policías locales de Cambrils, recogieron todo el material y pasaron a la zona de Salou, donde se quedaron a esperar que los agentes se marcharan.
Se inició una discusión entre manteros y policías y en unos instantes comenzaron las persecuciones. Los vendedores, más numerosos que los agentes, plantaron cara e incluso tiraron piedras de «dimensiones» considerables contra los agentes, lo que acabó provocando la detención final de uno de ellos. Mientras tanto, los paseantes asistían perplejos a la batalla campal que se había originado.
Tras el enfrentamiento vivido, ayer la zona presentaba una imagen totalmente distinta. No había ni un sólo vendedor ambulante en todo el paseo.
De momento, el aumento de la presencia policial parece haber dado sus frutos.