La Associació de Veïns i Comerciants de Barenys-Platja de Ponent aseguran que las obras son un grave peligro para la playa ya que ésta perdería parte de su arena actual.
La remodelación del Club Nàutic de Salou –para algunos ampliación del equipamiento y para otros sólo reordenación de la bocana para evitar la acumulación de arena– vuelve a estar en el punto de mira de la polémica. En esta ocasión quieren hacer escuchar su voz los miembros de la Asociació de Veïns i Comerciants Barenys-Plataja de Ponent, zona cercana al Club Nàutic y que se vería afectada con la ampliación del equipamiento.
Por este motivo, han convocado para esta tarde una reunión en la que debatirán el futuro de la playa de Ponent. Y es que la asociación, cree que las obras de ampliación del Club Nàutic son un serio peligro para una de las playas más turísticas del municipio. Según el presidente de la entidad, Rafel Querol, la ampliación «quiere venderse como una reforma de la bocana, cuando es una ampliación en toda regla», asegura.
Y es que actualmente el principal problema con el que cuenta el Nàutic es la acumulación de de sedimentos. Con la prolongación de 80 metros del actual dique, que significaría una nueva ubicación de la bocana, en principio, este problema desaparecería. Con ello, el proyecto también contempla la ampliación de los amarres. Pero la asociación de vecinos cree que la ampliación, más allá de solucionar los problemas de acumulación de sedimentos «es una excusa para modificar la bocana en un negocio y si la excusa es la acumulación de arenas, con la ampliación lo único que se hará es convertir un problema de pocos en un problema de muchos», asegura Querol.
Según el Nàutic la construcción de la nueva bocana supondrá el trasvase de «unos pocos» metros cúbicos de arena entre una playa y la otra, pero los vecinos no lo ven de la misma manera. Según Querol «la ampliación implica una pérdida considerable de arena que afectará gravemente la playa, ya que se estima que la afectación mínima seria de 350 ml. de playa». Además, en caso de pérdida de arena, «no está garantizada su reposición ya que ésta correría, en principio, a cargo del Nàutic, pero no está claro», asegura.
Por este motivo, los vecinos se oponen decididamente a la ampliación y aseguran que si el proyecto tira adelante recurrirán. Además, no descartan convocar movilizaciones.