El nuevo alcalde de Creixell lleva ocho años de experiencia municipal en diferentes áreas. Empezó en las concejalías de Bienestar Social, Fiestas y Educación para pasar en el pasado mandato a dirigir una área de mayor envergadura: obra pública. A sus 52 años, Ferran Pellicer, agricultor de profesión, ha encabezado la lista de Acord Municipal (una fusión de ERC y Agrupació Democràtica). Será alcalde los próximos cuatro años
¿Me puede justificar un pacto con tantos grupos y dejando sólo al PSC en la oposición?
El día 23 de mayo contacté con todos: PSC, PP, Verds per Més (Vx+), CiU y FIC. Y empezamos hablar de la nueva legislatura. Muchos de los grupos me dejaron claro que no querían ir de la mano del PSC, la lista más votada. Si era esa su opción, podíamos plantearnos una alternativa sin la candidatura del ex alcalde Fran Morancho.
¿Entonces fue rápido este preacuerdo de todas las fuerzas excepto el PSC?
No, ni mucho menos. Fue un proceso que fue cociéndose durante 15 días y se firmó el sábado anterior a la investidura.
Desde fuera se ven ideologías opuestas en un mismo saco.
Fue un pacto que se consolidó a medida que encontramos nexos en común. Incluso dos fuerzas que rivalizaban entre sí –CiU y FIC–, porque se separaron antes de las municipales, limaron sus diferencias para trabajar por un bien común. Nadie ha venido pidiendo carteras y alcanzar un acuerdo ha sido más fácil de lo que aparenta y este pacto no va contra nadie.
¿La población entiende este pacto que han sellado?
Teníamos la sensación que buena parte de los vecinos que venían al Ayuntamiento salían más disgustados de lo que entraban. Por ello, tenemos muy claro que el Ayuntamiento es la casa de todos y aquí debe encontrar facilidades, soluciones y gente que escuche sus problemas. Hoy por hoy, un tanto por ciento de personas no lo han encontrado.
¿Actuarán diferente?
Esta es la intención. Además somos conscientes de que estamos en una situación compleja económicamente. No acuso al PSC de ello, pero sí que esta sensación de disgusto la población es una realidad.
Ustedes fueron expulsados a pocos meses. ¿No será un acto de venganza por lo ocurrido?
Nosotros fuimos leales al alcalde Morancho y sólo hubo la fricción por el tema del Centre Miró. Nosotros pretendíamos aparcar la solución para la nueva legislatura, pero el alcalde se empeñó en hacerlo de inmediato y pasó lo que pasó. Pero cuando se conoció los resultados de las elecciones, al final nos unió más trabajar para salir de la crisis que cualquier otra intención.
¿Están muy mal las arcas?
Siempre habíamos tenido dinero, pero ahora estamos en una situación complicada con unos 17 millones de deuda.
¿Qué van hacer?
Un plan de saneamiento. Y a partir de aquí definir qué se puede hacer.
¿Se suprimen sueldos?
Habrá dos dedicaciones exclusivas, la mía y otra, y el resto, cobrará por asistencia. En ningún momento superaremos el dinero estipulado hasta ahora aunque seamos más ediles en el gobierno.