La hypercoaster, que se inaugurará en primavera, se ha convertido en el punto más alto del parque, superando al Dragon Khan
El Dragon Khan parece pequeño al lado de la nueva atracción». «Es una descarga de adrenalina». «El Dragon Khan cede sus trono». Las redes sociales echan humo estos días con comentarios, fotos y vídeos de las obras de la nueva montaña rusa de PortAventura, Shambhala. El nuevo icono del parque ha alcanzado este semana su punto más alto con la construcción del tramo de vía más elevado. En apenas tres meses, las obras comenzaron a finales de octubre, se ha convertido en el skilyne del complejo. Ha cambiado la fisonomía de PortAventura.
Con 76 metros de altura, se aprecia desde varios kilómetros de distancia, la hypercoaster Shambhala será la montaña rusa más alta de Europa. Tendrá continúas subidas y bajadas y pasos por túneles oscuros. No tendrá loopings. El recorrido será de 1.600 metros y durará unos cuatro minutos. Alcanzará los 134 kilómetros por hora en la primera bajada y tendrá una caída de 78 metros. Contará con cinco camelbacks (elevaciones durante el recorrido), el más bajo tendrá una altura equivalente a un edificio de siete pisos. En cada uno de ellos, el viajero experimentará el efecto conocido como air time, perdiendo el contacto con el asiento.
La nueva atracción se inaugurará a lo largo de la primavera de este año, aunque no coincidirá con el inicio de la temporada del parque, previsto para el 30 de marzo. Es la gran apuesta de PortAventura para este 2012.
Shambhala será el eje central de una nueva área temática ambientada en el Himalaya. Estará ubicada al lado de la zona de China y justo detrás del Dragon Khan, ambas se cruzarán cuatro veces. Tendrá más de 14.000 metros cuadrados de espacios tematizados. Los diseñadores del proyecto se han inspirado especialmente en Bhutan, uno de los países más aislados y menos conocidos del mundo.Para la construcción de la estructura de la montaña rusa se utilizarán más de 1.600 toneladas de acero. Se han empleado más de 4.000 metros cúbicos de hormigón para las cimentaciones, que en algunos puntos alcanzan los 18 metros de profundidad. PortAventura invierte 25 millones de euros en esta atracción.