En sólo dos semanas, la ETT que dirigió el proceso de selección recibió curriculum de candidatos de toda España
«Nos han llegado currículum de candidatos de toda España: Almería, Málaga, Castellón...», explica Margarita Bernáldez, directora de la delegación de Tarragona de la empresa de trabajo temporal Pacto. La ETT ofertó un puesto de dependiente en una tienda de ropa y calzado deportivo de Salou. En sólo dos semanas, más de 300 personas se interesaron por este empleo. Sus expectativas se desbordaron.
«Ha sido un proceso de selección especial. No es habitual que una oferta tenga tanta demanda. La elección no fue fácil. Nosotros escogimos a cuatro candidatos y los responsables de la tienda eligieron al que más les gustó», añade Bernáldez. El puesto ya está cubierto: una joven periodista afincada en Vila-seca empezará a trabajar el martes.
La tienda requería para el puesto a una persona menor de 35 años, con total disponibilidad horaria y residente en Salou, Cambrils, Vila-seca o alrededores. La experiencia se valoraba, pero no era esencial. El empleo consiste en atención a los clientes, organización, orden y limpieza de la tienda, reposición del género y organización del almacén... La jornada laboral, de cuarenta horas semanales, es de lunes a domingo, con un sueldo de unos 15.000 euros brutos anuales. El contrato inicial es de tres mes –a través de la ETT–, con posibilidad de ampliación. «Si convence a los propietarios de la tienda, se puede quedar en plantilla», asegura Bernáldez.
‘Descartamos a muchos’
La mayoría de los candidatos que se apuntaron a esta oferta eran jóvenes, sobre todo chicas, con estudios básicos o secundarios. «Descartamos a muchos porque no vivían en la zona o no estaban de acuerdo con el horario y el salario. Archivamos sus currículum para otras posibles ofertas», señala la delegada de Pacto.
Los empleos poco cualificados –dependientes, camareros, comerciales o mozos de almacén– son los más demandados. «Mucha gente se inscribe a estas ofertas, aunque no todo el mundo sirve. Antes, para contratar a una persona había que ir a la competencia; ahora, con la crisis, hay muchos candidatos para cualquier puesto», concluye Bernáldez.
De hecho, 86 personas aspiran a un puesto de camarero en un restaurante de Salou. Se les exige experiencia previa en el sector, buena presencia y disponibilidad horaria.