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El Club de Gimnàstica de Calafell se siente olvidado y pide instalaciones adecuadas

Están en el antiguo mercado pero deberán dejarlo unos meses por obras en el equipamiento sin una alternativa para sus necesidades

José M. Baselga

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Los deportistas del Club Gimnàstica de Calafell entrenan ahora en las instalaciones del antiguo mercado municipal.  FOTO:  CEDIDA

Los deportistas del Club Gimnàstica de Calafell entrenan ahora en las instalaciones del antiguo mercado municipal. FOTO: CEDIDA

Son 150 deportistas de entre cuatro y veinte años. Los hay que empiezan y quienes han llegado a ser campeones del mundo junior como Miquel Mañé o de España por parejas como Laia Núñez y el propio Mañé.

Sin embargo los deportistas del Club Gimnàstica de Calafell se sienten olvidados por el Ayuntamiento. Llevan tres años entrenando en el antiguo mercado, unas instalaciones poco habilitadas. «Hace frío. Las ventanas están rotas, el suelo es de cemento...», explica la entrenadora Patricia López. Aún así la pasión por ese deporte hace que los chavales sigan con sus entrenos.

Ahora el Ayuntamiento anuncia que deben parar los entrenos por obras en el mercado. «Pero no para la mejora de la gimnasia sino para que los abuelos puedan ir a bailar los domingos. Nosotros no contamos para la mejora».

Parón en los entrenamientos
El alcalde Ramon Ferré explica que la obra es para colocar unas guías permitirán dividir la instalación. «Será una semana y hemos pedido a la empresa que a las seis de la tarde acabe para que puedan entrenar».

Sin embargo en enero habrá obras de mayor calado que obligarán a un exilio temporal de los gimnastas. Son para instalar parquet y mejorar el aislamiento con cierres de aluminio en ventanas ahora rotas. Esos trabajo se alargarán un mes.

El Club de Gimnàstica lamenta  tener que parar los entrenamientos cuando está a punto de comenzar la temporada. En marzo irán al campeonato del mundo de Japón, al europeo de Azerbayán o a un torneo en Francia. «No pueden estar sin entrenar ante esas competiciones», lamenta la entrenadora.

«Tampoco nos han dado una alternativa efectiva». Según explica, la propuesta del Ayuntamiento mientras duren las obras, «es que vayamos al gimnasio de un colegio. Pero esas instalaciones carecen de los aparatos necesarios».

El Ayuntamiento dijo que habilitaría un pequeño pabellón en la pista de las escuelas a los pies del castillo, pero esas obras están paradas y no se sabe cuándo podrán iniciarse.

Ramon Ferré asegura que las obras se harán, pero la primera licitación quedó desierta y ahora se están rehaciendo los números para volver a sacarla a concurso. La intención era que la hicieran entre dos empresa pero no cristalizó. El Club Gimnàstica de Calafell comenzó su actividad hace tres años y en poco tiempo ha multiplicado el número de deportistas asociados incluso procedentes de localidades vecinas, lo que hace insuficiente cualquier instalación. El Ayuntamiento llegó a pedirles que moderasen su crecimiento porque no hay un equipamiento para sus necesidades.

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