Unos 200 trabajadores de la provincia de Tarragona viven
bajo la amenaza de perder su empleo
La crisis económica está multiplicando la entrada en los despachos del Departament de Treball de la Generalitat de expedientes de regulación de empleo (ERE), una fórmula hasta ahora muy poco generalizada en el mundo laboral. Sea por un plan de ajuste necesario para salvaguardar la empresa o como una estrategia de reducción de costes, lo cierto es que a día 22 de junio se habían presentado en Tarragona un total de 87 ERE –casi el doble de los 45 expedientes que se presentaron durante todo el 2008– que afectan a 4.613 trabajadores de la provincia.
Aunque la cifra seguirá creciendo. «Es un goteo constante. En la última semana entraron media docena de expedientes de empresas que pese a no tener la trascendencia que tienen las grandes compañías también suponen consecuencias laborales para quien lo sufre» explica el director territorial de Treball en Tarragona, Josep Maria Solanes.
Construcción y metal
Los sectores de la construcción y del metal siguen siendo, según el responsable de Treball en la demarcación, los que concentran la mayor parte de los expedientes presentados, ya que son los que la crisis económica les ha provocado una situación más crítica. No obstante, Solanes apunta que empiezan a darse casos en sectores relacionados indirectamente con la construcción como la empresa Saint Gobain de Montblanc (la antigua Videmosa), dedicada a la fabricación de vidrio.
Los casos más traumáticos son aquellos expedientes que conllevan extinciones de contratos que en lo que va de año ya se han presentado en la provincia 13, afectando a 273 trabajadores. La estadística, aún podría haber sido superior ya que algunas empresas, tras las negociaciones con los comites de empresa y la intermediación del Departament de Treball de la Generalitat, cambiaron la ‘extinción’ por la ‘temporalidad’ evitando un despido masivo de trabajadores.
Temporalidad
Sin embargo, no todos los empleados afectados por un ERE sufren la pérdida de su lugar de trabajo. De hecho, la gran mayoría, unos 4.340 trabajadores en el caso de los empleados afectados por un expediente en Tarragona, tan sólo ven sus contratos suspendidos temporalmente o con una reducción de la jornada laboral. Es el caso de los empleados de empresas dedicadas a la producción de material para la automoción, uno de los primeros sectores afectado por la crisis, pero que las ayudas para la compra directa de coches ha permitido cierta recuperación del sector de la automoción.
Así, empresas como Frape Behrde Montblanc o Saint Gobain de L’Arboç han podido evitar, por ahora, la aplicación de sus respectivos ERE pese a tener resuelto favorablemente el expediente. Algunas, incluso, han recuperado puestos de trabajo como es el caso de Industrias Teixidó de Riudecols.
Pese a todo, para el secretario general de la Federació de Industrias de CCOO, José Antonio Hernández «la situación sigue siendo incierta y preocupante ya que hay muchos puestos de trabajo en juego, empleos que en el caso de la industria, una vez destruidos es muy difícil recuperar».
Nuevo ERE en Tortosa
La última en anunciar su intención de presentar un ERE es la papelera catalana Miquel y Costas. Será un expediente temporal de 180 días, para toda la plantilla de su fábrica de Tortosa (Tarragona), que cuenta con unos 90 empleados. Según, explicó el presidente de la compañía, Jordi Mercader, esta medida se ha tomado, en consonancia con los sindicatos, para adecuar la producción y los stocks a la caída de la demanda de Ásia-Pacífico.
En la actualidad, la empresa exporta en torno al 87% de sus ventas, por lo que está muy atenta a la evolución de los mercados exteriores, sobre todo, en países como China y Japón o el centro de Europa.
La papelera catalana Miquel y Costas prevé mantener el ritmo inversor de los últimos ejercicios pese al contexto de crisis y contempla destinar entre 40 y 50 millones de euros a inversiones en los próximos tres años.