El Instituto de la Empresa Familiar (IEF) aseguró que no se manifestará para protestar por la subida del IVA, aunque recordó que está en contra de esta medida que entrará en vigor a partir del 1 de julio
El presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Simón Pedro Barceló, hizo esta consideración durante un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas Económicos (API), en relación a la "campaña de rebelión" contra la subida del IVA propuesta por el PP de Madrid, al considerar que será "absolutamente letal" para la economía madrileña.
Además, el pleno del Congreso debate hoy una moción del PP con la que busca el apoyo del resto de la oposición para pedir la supresión del impuesto.
Sobre este asunto, Pedro Barceló recordó que el Instituto de la Empresa Familiar está en contra de esta medida, pero que no es "de los que se manifiestan", por lo aseguró que no saldrá a la calle para protestar por ello.
Las empresas y los ciudadanos, indicó Pedro Barceló, "no tenemos espacio para la rebelión", "podemos y debemos opinar, pero tenemos la obligación de cumplir con las normas".
El presidente del IEF también hizo referencia a las declaraciones del ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, que estimó que la subida del IVA no repercutirá en la competitividad del sector turístico español.
Al respecto, advirtió de que "tendrá efectos y muy negativos" ya que el incremento de este impuesto no se puede trasladar ni a los clientes ni a los intermediarios, que ya tienen los precios contratados, por lo que afectará al margen de beneficios de las empresas.
Así, estimó que el incremento del IVA, aunque no afectará al empleo del sector turístico, sí lo hará al beneficio de las empresas, que, según dijo, se podría reducir entre el 10 y el 15 por ciento.
"Si el sector es prioritario para el Gobierno, obras son amores", y "necesitamos obras que confirmen estas palabras", dijo Pedro Barceló, quien añadió que "este es un nuevo paso en contra de la competitividad del sector turístico".
Por último, el presidente del IEF abogó por luchar contra la economía sumergida y añadió al respecto que una fiscalidad baja contribuirá a que "la gente se pase de la ilegalidad a la legalidad".