Artur Mas quiere conocer la oferta del presidente de la Generalitat, José Montilla, para poder analizarla en caso de que haya un cambio de gobierno tras las elecciones
En declaraciones antes de visitar el Centre de Regulació Genòmica, el líder de CiU y candidato a la presidencia de la Generalitat, Artur Mas, aseguró que no tienen información directa alguna del Govern sobre los contactos efectuados por Montilla.
«Si la operación está bien planteada no tendríamos inconveniente en darle continuidad, pero como no tenemos información ignoramos los ejes básicos de la operación», lamentó.
Según Mas, si es presidente de la Generalitat estudiará «a fondo» la viabilidad de la operación para saber qué recursos públicos deben destinarse para que la inversión sea una realidad, y más dada la situación económica actual. «Antes de comprometer recursos públicos tenemos que saber si este tipo de operaciones tienen sentido de país de cara al futuro, para la economía y la creación de puestos de trabajo», indicó.
Además, Mas destacó que tenía la sensación de que las expectativas de Montilla y los resultados de su viaje a la China han sido diferentes, ya que no fue posible cerrar aún el acuerdo para que Chery se implante en Catalunya, que compite con otros territorios.
La consellera de Treball, Mar Serna, lamentó ayer la intervención del presidente de CiU, Artur Mas, porque en su opinión es una intervención en clave «electoral» y no en clave de «país». En su opinión, estas declaraciones del presidente de CiU «no ayudan» a la negociación, y reiteró que sobre el contenido del proyecto se tiene que ser «prudente» porque todavía todo es «prematuro».
Por otra parte, la consellera afirmó ayer en Montblanc que la Conca de Barberà «ha hecho los deberes» y estaría preparada para albergar la nueva fábrica de Chery. Para Serna, la tradición empresarial, las buenas infraestructuras y las industrias auxiliares son valores de país que pueden hacer inclinar la balanza.
Abrera esgrime su tradición
Abrera (Baix Llobregat), el tercer municipio que suena en Catalunya para albergar la fábrica de coches de la multinacional china Chery, después de L’Espluga de Francolí (Conca de Barberà) y Vila-rodona (Alt Camp), ve como algo natural ser candidata, dada la tradición del sector automobolístico en el Baix Llobregat.
La alcaldesa de Abrera, Maria Soler, afirmó ayer que «no es de extrañar» que la Generalitat haya pensado en Abrera para la ubicación de la empresa automovilística Chery, ya que este sector tiene una «larga tradición» en la comarca y porque el Incasòl dispone de terrenos en propiedad.
Además, recordó, Abrera tiene una «magnífica ubicación» en el conjunto de infraestructuras del país. Sin embargo, Soler quiso remarcar que la posible implantación de la empresa china es una buena noticia «más allá de la ubicación», sobre todo, destacó, en la época actual.
Para Soler, ahora hablar de ubicaciones «es muy prematuro» y advirtió que hay que ser «cuidadosos y discretos». Añadió que hay que quedarse con el hecho de que es «una buena noticia para el país» y animóa a la Generalitat para que este proyecto sea «una realidad lo más pronto posible».
El conseller de Innovació, Universitats i Empresa, Josep Huguet, insistió ayer de nuevo en la necesidad de transmitir un mensaje de «prudencia».