El Frob varía su criterio y permite que cajas que se han ayudado con sus fondos puedan adquirir otras
Se ha animado a última hora la puja por la catalana Unnim, resultante de la integración de las cajas de Sabadell, Terrassa y Manlleu, con 30.000 millones de euros de activos, que fue nacionalizada tras recibir 950 millones de ayudas.
Pese a la disconformidad de los grandes del sector, Bankia –que obtuvo 4.500 millones de euros de financiación pública, por los que paga un interés del 8% anual– puede competir en la subasta. Tanto el presidente del Santander como el de BBVA consideraron un despropósito que se permitiera a una caja de ahorros receptora de ayudas acudir al rescate de otra. Pero la comisión rectora del Frob, es decir, el Ministerio de Economía y el Banco de España, ha abierto la posibilidad de que entidades que no hayan recibido socorros superiores al 2% de sus activos ponderados por riesgo puedan llevar a cabo planes de expansión mediante adquisición de otras instituciones.
Rodrigo Rato, presidente de Bankia, ha admitido públicamente, en declaraciones realizadas a los periodistas, que está estudiando hacer una oferta por Unnim, y así se lo ha comunicado al instituto emisor. En el sector se ha considerado, además, que una de las excepciones del nuevo régimen de fusiones se ha establecido pensando justamente en esta operación.
Decide el Ministerio
Frente a la exigencia de que el tamaño de la entidad resultante sea un 20% superior al de la mayor de las dos integradas se abre la opción de que sea suficiente un aumento del10%, y la decisión se deja en manos del Ministerio de Economía.
Rato aseguró a los informadores que BFA-Bankia «cumplirá, como no puede ser de otra manera» los acuerdos del Consejo de Ministros, y entre ellos el que aplica un drástico recorte a las retribuciones de consejeros y altos ejecutivos de entidades que han recibido ayudas públicas. En el caso del ex vicepresidente del Gobierno y ex director gerente del FMI, el sueldo máximo que recibirá en 2012 en concepto de retribución fija queda limitado a 600.000 euros y el variable se determinará después de transcurridos tres años, en función de la marcha de la entidad.