La renovación de Mingo con el Nàstic por una temporada más será efectiva esta medianoche si no cambian mucho las cosas a lo largo del día de hoy. El futbolista estaba renovado automáticamente después de haber superado los 20 partidos disputados esta temporada, pero tenía derecho a renunciar unilateralmente a esa cláusula si lo comunicaba antes del 30 de junio. Esto es: hoy.
Las declaraciones del jugador en los últimos meses, insinuando que renunciaría a esa renovación automática si no le ofrecían ciertas mejoras, pusieron en peligro esa continuidad. Pero, finalmente, parece que Mingo no comunicará hoy nada y, en consecuencia, esa renovación se hará efectiva.
Y eso que el Nàstic finalmente no ha accedido a ninguna de las pretensiones del futbolista, que en consecuencia seguirá vinculado a la entidad grana con el mismo contrato y las mismas condiciones que ya tenía. Han sido otros los factores que le han hecho decidirse. El primero, su situación en Tarragona. El jugador está contento en la ciudad y en el club, y el hecho de que en los últimos días muchos aficionados le hayan pedido que se quede le ha hecho sentirse querido y valorado.
Salvo un cambio ‘in extremis'
Además, un segundo motivo es que no le han llegado aún ofertas satisfactorias. Probablemente habrían llegado en las próximas semanas, pero esperar implicaba un riesgo que no le ha merecido la pena. Numancia, Recreativo y Hércules han preguntado por él, pero lo que le interesaba al de Hostalric era un contrato de dos años. Es lo que le ha pedido al Nàstic en los últimos meses, y es también lo que exigía a cualquier oferta de otro club. Pero no ha llegado. De hecho, no es habitual que a estas alturas de verano aparezcan ya ofertas de ese estilo. En ese aspecto, el hecho de que su comunicación -en caso de no renovar- tuviera que llegar antes del 30 de junio ha jugado en su contra. De haber podido esperar algunas semanas más, a buen seguro que habría contado con mejores opciones. Pero, no siendo así, ha preferido no arriesgarse.
Todo ello, sin embargo, depende de que, en efecto, la situación no cambie a lo largo del día de hoy. Eso significa que si el representante del futbolista gerundense recibiese antes de esta medianoche una oferta satisfactoria en lo económico y en lo deportivo, y por dos años de duración, Mingo podría replantearse su situación y aún estaría a tiempo de comunicar al Nàstic que renuncia a su renovación automática. Algo que, sin embargo, no parece probable.
De esta forma, y salvo sorpresas de última hora, Mingo pasará esta noche a ser jugador del Nàstic a todos los efectos hasta el 30 de junio de 2010. Además, su contrato contempla una nueva cláusula de renovación automática en función del número de partidos que dispute a lo largo de la próxima temporada. De modo que, si vuelve a ser titular habitual en el equipo como lo ha sido en la pasada campaña, el lateral tendrá derecho a renovar hasta el 30 de junio de 2011.