El Nàstic recibe al Numancia (17 horas) con la obligación de ganar para empezar a hacerse fuerte en casa y seguir ascendiendo en la clasificación: el debate sobre el buen juego debe quedar en un segundo plano
Francisco Montoya |
26/09/2009 19:33
Le llega al Nàstic esta tarde (17 horas) en el Nou Estadi su primera oportunidad clara de unirse al grupo de aspirantes en la clasificación de la Segunda A. Consciente de que estar arriba en la jornada 5 no significa absolutamente nada, pero convencido a la vez de que siempre es mejor ocupar la zona alta que la baja, el equipo de César Ferrando recibe al Numancia con el objetivo, y a la vez obligación, de sumar los tres puntos. Como sea. Como quiera. En una semana marcada por el debate sobre si se debe priorizar la estética o el resultado, el técnico y sus futbolistas lo tienen claro: muy pocos se quejarán del mal juego si los granas se acuestan esta noche empatados a puntos con la zona de ascenso. O incluso metidos en ella.
A eso precisamente aspira el equipo de César Ferrando en esta quinta jornada, después de que las sensaciones de las cuatro primeras hayan resultado a la postre indescifrables. Un equipo capaz de hilvanar y gustar en casa pero de quedarse sin puntos, pero también hábil y astuto para llevarse tres puntos de Huesca casi sin tirar a puerta. Un equipo endeble a ratos, y rocoso en otros; inspirado y alegre por momentos, pero gris y triste en largos pasajes de su juego.
Pero ése es el Nàstic de todos, el que juega hoy en el Nou Estadi, y el que necesita de su estadio para poder recompensarle con la primera victoria en Tarragona de esta Liga. Y es que, si ratificarse en la zona alta es el primer objetivo de hoy, ahuyentar cualquier fantasma sobre los partidos en casa, después de un empate y una derrota, es el segundo. Ganar hoy dejaría casi en anécdota los dos primeros tropiezos frente a Girona y Real Sociedad. Pero no hacerlo tal vez instalaría sobre el equipo la etiqueta de «débil en casa». Y ya se sabe lo que viene después:nervios, dinámicas, espirales y demás paripés dialécticos para justificar empates y derrotas en el Nou Estadi. Mejor ganar hoy y olvidarlo.
Para sentirse arropado, el Nàstic ha organizado una tarde completa para sus aficionados, que comenzará con la degustación de la «Mamadeta Grana», la bebida de la Federació de Penyes, que se ofrecerá a los seguidores a las puertas del pabellón durante los prolegómenos del choque. Posteriormente, la afición disfrutará del Nàstic-Numancia y, a continuación, sobre el mismo césped del Nou Estadi, quienes lo deseen podrán quedarse en las gradas para ver, a las 19.30, el partido del Nàstic femenino ante el Barça, correspondiente a la jornada 3 de la Superliga.
Misma alineación
El plato fuerte, el Nàstic-Numancia, se perfila como un duelo por la posesión del esférico entre dos equipos que gustan de él. César Ferrando ya dejó claro el viernes que, más allá del debate sobre la estética, lo que quiere es ganar, y si el equipo lo hizo en Huesca, no encuentra razones para introducir cambios. Máxime cuando los jugadores que eran baja hace una semana -Mingo y Redondo- lo siguen siendo hoy. Otra cosa es que el equipo no vaya a intentar jugar mejor. La cuestión es que, si el choque pide batalla, el equipo esté dispuesto a ir a ella. Algo que quizás se echaba en falta el año pasado, y que Ferrando quiere cambiar en el presente.
Un rival que viene de Primera
No será fácil batir al Numancia, un bloque que llega a Tarragona con los mismos puntos que los granas y que, tras su último tropiezo (1-1) frente al Murcia, necesita una victoria para ratificarse arriba. Para conseguirla, Gonzalo Arconada podrá volver a contar en el lateral con Flaño, sancionado hace una semana, y probablemente dará entrada en la alineación a Nagore en el doble pivote.
Las modificaciones en su alineación podrían no terminar ahí: también tiene muchos números para ser titular Barkero: podría hacerlo en la media punta, dejando a Garmendia en el banquillo; o por la izquierda, en cuyo caso Nano pasaría a la defensa, como lateral izquierdo. Esta solución permitiría dejar en el banquillo a Balenciaga, lateral zurdo que hasta ahora no ha rendido a buen nivel.