La baja de Bauzá permitirá al centrocampista del Nàstic volver a ser titular en el ‘once’ de Ferrando. Formará parte de un centro del campo inédito
La ausencia de David Bauzá, de baja un mínimo de tres semanas por culpa de un esguince de tobillo, obligará a César Ferrando a idear un centro del campo inédito hasta la fecha. El alicantino era un fijo en el once grana desde la pasada temporada. Iban cambiando sus parejas en la medular, pero Bauzá repetía semana tras semana. De ahí que el técnico del Nàstic deba mañana improvisar un tándem con el que mantener fuerte el centro del campo del equipo tarraconense.
El gran beneficiado podría ser Miguel Ángel. El centrocampista de Sabadell parece tener asegurada su presencia en el equipo titular. Volvería así a disfrutar de minutos, después de perder la confianza de César Ferrando. Una lesión le dejó sin la continudiad deseada y desde entonces apenas ha podido entrar en los planes del entrenador grana.
La incógnita es saber quién le acompañará en el centro del campo. Son varias las alternativas que tiene Ferrando. La opción más clara es la de David Medina, otro de los jugadores que más cuenta para el entrenador. La pasada semana regresó a la once para formar pareja en la medular con David Bauzá, aunque en el choque de mañana ante el Girona también podría jugar en el eje de la defensa, una circunstancia que abriría las puertas a la titularidad a otros dos jugadores. Es el caso de Líbero y del colombiano Mauricio Arroyo. El primero es un futbolista poco usado por Ferrando, mientras que el segundo tiene ficha desde el pasado lunes y no es precisamente uno de los jugadores del agrado del entrenador valenciano. No sería descabellado tampoco valorar la opción de usar a Fernando Morán. El madrileño podría dejar a José Mari la mediapunta para pasara ocupar el centro del campo, pero quizá sería una apuesta demasiado ofensivo. Mientras que la opción de Cesar Diop parece totalmente descartada, pues el jugador africano todavía no ha debutado en Liga.
Muy respetuoso
Ayer, el jugador vallesano Miguel Ángel valoraba su posible regreso al equipo. Aseguró que no estaba molesto por su suplencia en las últimas jornadas, sobre todo «por respeto a mis compañeros de equipo», aunque sí añadió que «mi ilusión cada jornada es poder jugar y disponer de minutos. Pero lo de quejarme es algo que no va conmigo. El fútbol es un juego colectivo en el que decide siempre el entrenador». En este sentido, añadió que «no me gusta mucho hablar en público. A mi lo que me gusta es hablar en el campo y demostrar que puedo tener minutos en este equipo. Es en el campo donde se debe hablar. No fuera de él». Toda una declaración de intenciones de cara al choque de mañana.
El centro del campo es una de las posiciones más cuestionadas esta temporada. La falta de un organizador, de un jugador que dé coherencia al juego del equipo, que mueva el balón y que aporte el plus que le está faltando a la plantilla en determinados encuentros, no es algo que añada presión a Miguel Ángel. Él podría ser ese futbolista y asume el reto: «Pienso que la presión es buena. Estamos capacitados para alcanzar un buen nivel y ofrecer el rendimiento esperado».
A pesar del duro tropiezo de la última jornada ante el Murcia, para el vallesano Miguel Ángel las opciones de que el equipo grana se instale en la zona alta de la tabla siguen intactas. Una victoria contra el Girona así lo certificaría: «Gozamos de una buena clasificación. Lo que nos falta es aprovechar las ocasiones que se nos presentan. Este sábado nos medimos a un rival complicado y difícil. Es un derbi y siempre es especial. Estamos obligados a sumar los tres puntos. Es algo que se habla en el vestuario y todos lo tenemos muy claro».