El número 1 de Suiza remontó a un Nico Almagro muy nervioso y colocó el primer punto en el casillero de los helvéticos, que luego igualó, sin apenas problemas, David Ferrer ante Chiudinelli, en la primera jornada de la eliminatoria de la Copa Davis que se disputa en Logroño. Hoy, el dobles
El suizo Stanislas Wawrinka demostró ayer en Logroño el carácter de sus golpes. Dio todo un revés a España, al remontar a Nicolás Almagro y vencerle por 3-6, 6-4, 3-6, 7-5 y 6-3. La potencia física del helvético acabó con el español, que perdió el primer partido de esta eliminatoria de Copa Davis. Nicolás sintió el peso de la responsabilidad.
Al principio no pudo frenar al español (3-6), pero en el segundo set avisó de su resistencia. Ajustó los golpes, rompió el saque del murciano e igualó el duelo (6-4). Almagro volvió a imponer su ritmo en la tercera manga (3-6). Pero en la cuarta se hundió físicamente. Forzó un 5-5 para perder por 5-7. Y el quinto set fue para Wawrinka (6-3) después de que el murciano fuera asistido por el fisioterapeuta . Mal pintaban las cosas para España, que defiende título y que nunca ha perdido una eliminatoria de Davis en casa.
Le tocaba el turno a David Ferrer. El segundo español era el claro favorito ante Marco Chiudinelli. Ferrer es el 16 de la ATP y su rival el 56, aunque en sus dos enfrentamientos llevaban un marcador de empate a uno. Pero no hubo sorpresa, afortunadamente. El alicantino solventó su compromiso en dos horas y media con un claro 6-2, 7-6(5) y 6-1. Ferrer, que llevó con soltura el choque en el set inicial, superó las dificultades que encontró en el segundo parcial, cuando tuvo que enmendar una desventaja de 4-1 con cuatro juegos consecutivos y un «tie break» que se apuntó a pesar de haber estado a dos puntos de la derrota del set.
Un dobles decisivo
El partido de dobles de hoy (16 h.), en el que formarán Tommy Robredo y el debutante Marcel Granollers por España, y Stanislas Wawrinka e Yves Allegro por Suiza, ha ampliado su dimensión después de que la primera sesión concluyera conempate. El choque inclinará la balanz. Y marcará, probablemente, el devenir de la lucha, que, inevitablemente, se decidirá el domingo, con un apasionante Ferrer-Wawrinka que puede ser definitivo.