Seis ex entrenadores cebetistas están o han estado en la máxima categoría del baloncesto
En los últimos quince años, seis entrenadores que han pasado por el banquillo del sénior del CBT ha llegado a la ACB. Todo un récord. Actualmente, en la máxima categoría del baloncesto estatal hay cinco técnicos ex cebetistas metidos en diferentes equipos: Porfirio Fisac (Valladolid), Joan Plaza (Cajasol), donde está de segundo Diego Ocampo, Salva Maldonado (Fuenlabrada), y el último en incorporarse a esta lista fue Pep Claròs (Joventut), que el sábado dirigió al equipo verdinegro ante el Caja Laboral, y que se quedará como segundo a las órdenes de Pepu Hernández. Otro que también estuvo en la ACB, en el Manresa y en el Menorca, es Ricard Casas.
Ricard Casas fue el detonante del boom deportivo del CBT en los inicios de este milenio. Él y su equipo estuvieron a punto de lograr el ascenso a la LEB, en el primer año de la creación de la LEB2. Perdieron la eliminatoria final ante el Cornellà, y los azulados cayeron en el Serrallo en un dramático quinto encuentro, presenciado por un pabellón abarrotado. Pero, Casas fue capaz de darle al CBT el primer título importante, la Copa LEB2, que los tarraconenses ganaron contra todo pronóstico en Algeciras, precisamente frente a su verdugo por el ascenso, el Cornellà.
Ricard Casas fue el primero
Precisamente el manresano, que actualmente el seleccionador estatal de la sub-18 –un puesto similar tiene Diego Ocampo en la sub-17-, fue el primero en iniciar ese salto desde el banquillo cebetista. «Siempre estaré agradecido al CBT. Fue un paso importante para mí. Pude hacer un buen trabajo, lo que me permitió ir a Manresa, con el que ascendí. Por eso el paso por el CBT, para mí, fue clave y necesario. Con la confianza que se me dio al venir a Tarragona, se me permitió seguir mi carrera para estar en la elite».
Sobre el hecho de que de aquí hayan salido tantos técnicos para meterse en la ACB, Ricard Casas afirma que «es una generalidad. Por lo tanto algo debe de haber de lógica. Seguro que pasa por el hecho de que el CBT está en una buena categoría. Si las cosas te van bien, eso te permite que sea un trampolín para una categoría superior, en este caso la ACB», explicó Ricard Casas.
Otro caso es el de Joan Plaza estuvo media temporada en el banquillo azulado, en la EBA. Fue el cuarto técnico azulado en llegar a la ACB –tras Casas, Fisac y Maldonado–, pese a que tardó casi una década en sentarse en un banquillo ACB.
El técnico del ascenso
Porfirio Fisac fue el técnico del ascenso del CBT. Con él en el banquillo, los cebetistas lograron llegar a la LEB, en una gran temporada (2001-02), en la que quedaron segundos, por detrás del Bilbao –que sigue en ACB–. Fisac recuerda que «fue un paso importante el entrenar en Tarragona. Una de las cosas que recuerdo de mi etapa es el aspecto competitivo. Catalunya te hace crecer como entrenador y te permite estar preparado para dar el salto a la máxima».
Pep Claròs estuvo un año en Tarragona. Llegó para sustituir a Fisac y salvó al equipo del descenso, aunque un año después también fue cesado, siendo sustituido por el técnico de Badalona, Salva Maldonado, éste con un pasado en la ACB. Claròs debutó, tras el cese de Sito Alonso, el pasado sábado como técnico de ACB al dirigir a su equipo, el Joventut, en Vitoria. La Penya perdió contundentemente ante el Caja Laboral (104-79).
El mejor CBT de la historia
Salva Maldonado, llegó al CBT después de su paso por el Manresa, equipo con el que bajó de la ACB. Estuvo dos años en Tarragona y con él los azulados lograron un hito histórico. Tras un primer año en que consiguió la permanencia, a la temporada siguiente su mejor clasificación histórica, siendo sextos en la tabla, y jugando el play off por el ascenso ante el Menorca, equipo que finalmente subió a la ACB. Los cebetistas ganaron un partido de esa eliminatoria, pese a caer por 1-3. Se marchó al final de esa temporada. Y el banquillo azulados lo ocupó Diego Ocampo, quien había sido el segundo de Maldonado, en esa última temporada.
Diego Ocampo es el único de ellos que no ha dirigido aún en solitario a un equipo de la ACB. Ha sido segundo con Pedro Martínez y ahora, también, con Joan Plaza. Estuvo dos temporadas con los azulados, cuando los problemas económicos ya acuciaban a la entidad. El técnico ourensano supo, en su primer año en el banquillo, formar un equipo especial, y logró repetir la gesta de Maldonado, acabando séptimo en la liga regular, y jugando frente al CAI el play off de ascenso a la ACB, algo que sí conseguiría el cuadro maño, ante el que los tarraconenses cayeron por tres victorias a cero. Pero, al año siguiente, vivió el descenso a la LEB2, tras una floja temporada.