El Reus gana por la mínima al Castelldefels (1-0)
Fue una falta directa estelar. Llevó la firma de un veterano curtido en mil batallas, Joan Pallarès. Apareció cuando más auxilio le pedía el equipo, que constantemente se chocaba contra el muro defensivo que planteó el Castelldefels. Un rival militarmente ordenado. No concedió nada, ni un espacio. Estuvo a un paso de arañar algo de la capital del Baix Camp. Quizás su planteamiento puede no ser el más ofensivo o el más estético, pero sí lícito como cualquier otro. Por lo menos, el Castelldefels compitió, hizo trabajar de lo lindo a un Reus que no pasa por sus mejores días. Anda el equipo de Castillejo algo impreciso, hay tiempo para mejorar, sobre todo con el play off a la vuelta de la esquina.
Poco fútbol
No encontró el Reus la manera de hacerle daño a su contrincante. Sí tuvo la pelota, pero de forma estéril, sobre todo en el primer acto. Al Castelldefels le iba de cine ese guión. Cedió terreno y cerró espacios. No sólo eso. Apenas se equivocó en las basculaciones y las coberturas. Es más, los barceloneses se asomaban de vez en cuando. Pudieron adelantarse en el marcador en dos aproximaciones.
Boris se encontró delante de Moragón sin oposición. Se equivocó en la definición. Acto seguido, Fermo hizo lo propio. Se entretuvo demasiado. Taranilla cortó la acción cuando el visitante ya armaba la pierna para ejecutar el disparo. En el otro bando, Querol aglutinó todo el bagaje rojinegro en ataque. No solamente en cuanto a remates. No paró de moverse e incomodó muchísimo a los centrales rivales. Querol pudo adelantar al Reus en el primer tiempo después de un buen servicio al espacio de Álvaro. Disparó desviado. Cuando el acto inicial agonizaba cabeceó fuera una pelota limpia y con el portero desplazado.
La influencia de Querol no terminó ahí. El canterano siguió trabajando con la misma intensidad en la reanudación. De hecho, provocó la jugada que marcó el desenlace final del partido. De su pelea con el visitante Alberto García surgió la expulsión de éste. El Castelldefels tuvo que jugar media hora con uno menos y además vio como el Reus se avanzaba en el marcador.
En la misma escuadra
Fue entonces cuando Pallarès tiró de galones para solucionar el problema. Envió su disparo desde el borde del área a la escuadra en el 52’. Con ventaja, Castillejo dio entrada a Pablo y a Marquès, que ayer rotaban, y el panorama mejoró. Dispuso el Reus de alguna contra para cerrar el partido, pero curiosamente su rival anduvo a un paso de igualar en la última jugada. Por suerte, la victoria se quedó en casa.