Han sido una de las posiciones más inestables del Nàstic esta temporada: Ferrando no llegó a encontrar ninguna pareja ideal y Luis César piensa cambiarlos a ambos este sábado
El desastroso partido de Valencia (6-1) y la previsible revolución que maquina Luis César para este sábado han vuelto a poner en evidencia que algo no está funcionando esta temporada en los laterales del Nàstic. El hecho de que en ninguno de los dos haya llegado a instalarse jamás nadie como titular indiscutible; o la posibilidad de que un medio centro, David Medina, ocupe la derecha de la defensa ante el Córdoba estando Fachan y Campano disponibles, demuestran que no se trata de una circunstancia transitoria sino más bien de un problema estructural.
Especialmente desconcertante está siendo la dinámica en el carril zurdo, donde sus dos teóricos ocupantes, Mingo y Cherfa, se han repartido prácticamente a partes iguales las titularidades. Con sus matices, pero la tendencia en ambos casos ha sido casi siempre la misma: varios partidos consecutivos para uno hasta que llega el error, el mal día o la sanción; en cuyo caso se alzaba con la titularidad el otro. Y así sucesivamente.
De ahí que Mingo haya disputado 15 de los 28 partidos de Liga y que su máximo de encuentros consecutivos como titular haya sido de sólo cinco, en dos tramos distintos (de las jornadas 7 a la 11, y de la 23 a la 27). En números sospechosamente parecidos se sitúa la alternativa, Walid Cherfa, que ha jugado un total de 13 partidos como titular y con un máximo de choques consecutivos sensiblemente superior: seis (jornadas 17 a 22).
¿Por qué ese vaivén? La respuesta podría estar en la irregularidad en el rendimiento mostrada por ambos. Casi siempre ha sido una mala actuación, o una sanción, lo que ha provocado el cambio. Sólo una vez el relevo fue inesperado, o al menos sin causa aparente: el que determinó este pasado sábado Luis César, dando la titularidad a Cherfa cuando Mingo había disputado los cinco choques anteriores.
Pero el mal partido del francés en Valencia, donde además de sufrir defensivamente por su banda cometió varios errores individuales graves, han precipitado el relevo. Volverá Mingo ante el Córdoba. Tal vez ahora para quedarse. Con Ferrando no llegó a estabilizarse ninguno de los dos. Habrá que ver si con el gallego la cosa cambia.
Problemas en la derecha
Similar ha sido el problema en la banda derecha, donde además un nuevo condicionante ha complicado más la cosa: las lesiones. Ellas han sido las causantes de que, en esta banda sí, haya un futbolista con clara preponderancia: Marc Fachan, que ha sido titular en 19 partidos, por sólo 9 de Campano en esa posición.
Pero hay que recordar que el sevillano ha estado lesionado a menudo y que en muchas otras ocasiones en las que no lo ha estado, Ferrando le ha preferido como interior diestro –también influido por la larga baja de Redondo, que hacía al capitán más necesario en la parcela ofensiva–. Prueba de ello es que Campano ha sido titular en 20 partidos de Liga: en 9 de ellos como lateral, y en 11 como interior.
Podría concluirse que la satisfacción que sentía el cuerpo técnico por el rendimiento de los laterales derechos estaba siendo parecida a la de los zurdos, pero en este caso condicionaba la inferior variedad. Si Mingo y Cherfa son alternativas entre sí, muchas semanas Fachan no ha tenido ninguna.
Primero, por las citadas lesiones de Campano o por la necesidad de ubicar al sevillano en ataque; y segundo, por lo mucho que tardó Curro Torres en alcanzar un nivel de forma satisfactorio para Ferrando. En cuanto lo tuvo, en la visita a Girona (jornada 23), Ferrando decidió darle la titularidad, lo cual demuestra que no estaba contento con el papel de Fachan. Pero la conocida lesión de gravedad del lateral de Santa Coloma durante el calentamiento de aquel partido evitó el relevo. Fachan acabó siendo titular ese día y, salvo en la jornada 25, ya no volvió a caer. Hasta el sábado, cuando su actuación fue, como la de Cherfa, desafortunada. Hasta el punto de que Luis César ha decidido relevarle. Y no por Campano, sino por Medina. Tan mal ve la cosa el gallego en los flancos que los cambiará a ambos de golpe, y en uno de ellos experimentará.