TVE sigue con su política de austeridad y dejará de emitir las carreras desde 2012
Las carreras de motos cambian de circuito. A partir de 2012 -y quizá antes- será Telecinco y no TVE quien emita el Campeonato del Mundo de MotoGP. La cadena de Fuencarral se hace así con uno de los eventos deportivos que más espectadores congrega. La televisión pública perderá ese importante nicho de televidentes -ronda los 3 millones de espectadores- pero se ahorrará un buen pico. Y ésa es una de las prioridades en esta nueva etapa de la cadena, ahorrar ahora que no tienen el colchón de la publicidad y que se tienen que ceñir escrupulosamente a los 1.200 millones de euros de presupuesto que establece la ley.
Telecinco y Dorna Sports han llegado a un acuerdo para la emisión del Campeonato del Mundo de motos en un par de años, aunque han dejado la puerta abierta a adelantarlo. «Siempre ha supuesto un objetivo de primera importancia sumar a nuestros contenidos el Mundial de MotoGP, un deporte que ha conseguido incontables victorias para España. En Telecinco estamos listos para empezar a trabajar con Dorna incluso antes de 2012, si se presenta la oportunidad», advirtió Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco. En Dorna están encantados porque sea Telecinco quien apunte sus cámaras hacia las cámaras «por su magnífico trabajo en las retransmisiones deportivas».
Ellos contentos y TVE también. La cadena pública tiene cerrado el contrato con las motos hasta 2012, pero desde que entrara en posesión de su cargo, el presidente de RTVE, Alberto Oliart, hizo un llamamiento a la contención del gasto. Y más que eso, a la reducción de los números, lo que podría implicar ciertas renuncias, como ésta.
Las motos son uno de sus productos estrella. Las carreras de 125cc, 250 y MotoGP -especialmente estas últimas con Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa como las grandes esperanzas para los aficionados españoles- son una de las competiciones más seguidas. En 2009, TVE fidelizó a casi 2,5 millones de espectadores -un 28,5% de 'share'- y el año anterior el registro fue ligeramente superior. Además de la política de austeridad, la ley de financiación por la que se rige el ente público desde el 1 de enero, cuando desaparecieron los anuncios en TVE, limita al 10% de su presupuesto de aprovisionamientos, compras y servicios exteriores lo que RTVE puede destinar a adquirir derechos deportivos.