El cambrilense del Vilanova encabeza la lista de máximos goleadores de la OK Liga con 19 dianas. El jugador de 30 años está rindiendo a gran nivel en su segunda temporada en el equipo de Lluís Del Riu
Francesc Gil vive días felices en Vilanova. El cambrilense, de 30 años, ha alcanzado su mejor versión en el equipo que dirige Lluís Del Riu, del que disfruta de toda la confianza. Gil se pasó las dos últimas temporadas casi en blanco por continuos problemas físicos que le amargaron la existencia. Tras mucho trabajo ha conseguido alcanzar el nivel que le llevó a firmar por el Reus en la temporada 2009-10, aunque su aventura rojinegra no fructificara. «Vuelvo a tener confianza en mí mismo y siento que tanto el entrenador como los compañeros también la tienen. Así todo es mucho más fácil. Me encuentro muy cómodo y disfruto en la pista».
Gil nunca ha destacado precisamente por su faceta como goleador. Sí en otros aspectos del juego. Se trata de un tipo rápido, ideal para explotar el contragolpe. En Vilanova ha encontrado el hábitat que buscaba. Minutos de juego y protagonismo. Ya suma 19 dianas cuando todavía restan dos jornadas para finalizar la primera vuelta del campeonato. Es su mejor registro goleador con diferencia. Sin ir más lejos, la temporada que más goles anotó fue la 2008-09, cuando militaba en el Lleida y sumó 18 goles en todo el año. «Nunca he destacado por ser un goleador, pero es lo que decía antes, con confianza todo es posible. También soy consciente de que son rachas. No le doy más vueltas». En la última fecha liguera, el ex rojinegro anotó hasta cuatro goles, en la victoria del Vilanova ante el GEiEG, que le permite soñar con la Copa.
Su Vilanova empezó el curso con muchas dudas este verano. Los problemas económicos obligaron al club a configurar una plantilla corta, con sólo cuatro jugadores con experiencia en OK Liga. A pesar de ello, la respuesta del equipo está siendo de lo más correcta. La Copa completaría una buena primera vuelta. «Sabíamos que los cuatro que llevamos algún tiempo jugando en OK Liga teníamos que tirar del carro y eso nos ha dado más responsabilidad y también más protagonismo. Los jóvenes, poco a poco, están adaptándose a la categoría». Del Vilanova salieron en junio jugadores del nivel Rocasalbas, Bartrés, Galán o Marc Roca.
Los dos últimos años se convirtieron en algo así como un dolor de cabeza para Gil, que se pasó más tiempo en la camilla de los fisios que demostrando su valía en la pista. Dos profesionales fueron indispensables en su recuperación, tanto física como mental. Se trata del fisioterapeuta ‘Tavi’ Rocha, «con el que he hecho infinidad de horas de recuperación», y del preparador físico del Vilanova, Eduard Romero. «Les tengo que estar agradecido porque me han hecho las cosas más fáciles. No lo pasé bien y ellos me ayudaron mucho. Recuerdo que empezábamos la pretemporada en septiembre y en agosto Eduard Romero me cogió y nos machacamos para llegar a la preparación en un buen estado», asegura.
La experiencia en Reus
Francesc Gil tuvo la oportunidad de dar el salto a un ‘grande’ en la 2009-10, pero su paso por el Tecnol Reus no resultó. Un problema físico en la ingle le condicionó. «Fueron un cúmulo de cosas. Arrastré esa lesión y tampoco se me dieron oportunidades. No me sentía bien y vi que tenía que buscarme la vida en otro sitio. Así lo hice». Como rojinegro se proclamó campeón de la Copa Continental (Supercopa de Europa) y de la Copa Intercontinental, sus dos únicos títulos.
Ahora sueña con aumentar su palmarés con algún logro con el Vilanova. «La afición merece un título. Sé que es difícil, pero no están ayudando muchísimo. Estamos encantados con su apoyo». Gil es consciente de que, a veces, los sueños se cumplen.