El vestuario se marca el objetivo de sumar cinco victorias en los próximos seis partidos. Quieren basar la recuperación en el Nou Estadi donde sólo han ganado el 25% de los puntos
Es sabido que después de la derrota ante el Almería en casa el margen de error del Nàstic quedo reducido a la mínima expresión. Que era pequeño. Pero ¿cuánto quedaba? Ayer el centrocampista grana Dani Abalo dio una pista: «la meta es obtener cinco victorias en los próximos seis o siete partidos». Vaya, que el espacio para la equivocación es minúsculo.
El extremo Vilagarcía de Arousa tiene claro que las próximas jornadas «nos jugamos el devenir del equipo». Llegan rivales de ‘nuestra liga’, como dice Jorge D’Alessandro. Numancia, Xerez, Villarreal B, Cartagena, Las Palmas y Huesca. Seis ‘finales’ para poner a prueba de manera definitiva la capacidad del equipo para salir de la zona de descenso y reclamar su presencia en Segunda una temporada más.
Para ello, los granas deberán mejorar los números en el Nou Estadi. «Si queremos salir de esta situación hay que ganar en casa. Sí o sí». Lo dijo ayer Dani Abalo, pero lo suscribiría cualquier futbolista. De la plantilla y de otro equipo. Los objetivos se fundamentan en el hogar. Al calor de los aficionados. Junto a ellos se puede lograr el ascenso, la salvación y cualquier otra meta. Un ‘dulce hogar’ al que el Nàstic se le está atragantando esta temporada. Sólo dos victorias (Elche y Sabadell) de doce partidos disputados en el Nou Estadi. El 16,7%. En puntuación tampoco mejora, 9 de 36. Un 25% de los puntos disputados en suelo tarraconense. Una miseria.
Con estas cifras es entendible que la afición se repiense cada día más acudir al estadio. «No le podemos exigir sino le damos algo de nuestra parte, pero les necesitamos. Sin ellos esto es mucho más difícil», explicó el futbolista grana. Ya no cuenta tener ocasiones. Crear juego, «sólo sumar tres puntos que nos acerquen a la salvación».
Un visitante ‘flojo’
La simple comparativa con el próximo rival que visitará este sábado el feudo grana, el Numancia, explica el porqué del hundimiento. Los sorianos suman el 72,7% de los puntos que disputan en Los Pajaritos. Traducción: 24 puntos, octava posición. Fuera de su estadio los sorianos sólo han ganado dos puntos más que el Nàstic. La diferencia, pues, es evidente. Sin embargo, lejos de Soria, los de Pablo Machín pierden eficacia. De los 12 encuentros que han disputado como visitantes sólo una victoria. Ese es su punto débil. «Sabemos que fuera de casa es más flojo, pero nosotros tenemos que salir igual desde el primer minuto. Evitar que se encuentren cómodos», señaló Abalo.
El gallego ya vivió un año de sufrimiento en el Celta. Hace dos años. En aquella ocasión «no estábamos acostumbrados a vivir por la zona de baja y fue muy difícil». En el vestuario grana hay verdaderos veteranos de estas situaciones que trasladan el mensaje confiado al resto: «Nunca hay un comentario sobre la dificultad de la salvación, sino convencimiento de que saldremos».